El camino a la paz financiera, parte II

Compartir este artículo

¡No confunda la felicidad con la diversión, o con el materialismo!

Por Javier Angulo Cardinale

Problemas financieros y el presupuesto

Una de las causas principales de los conflictos matrimoniales son los problemas financieros. En algunos estudios, se menciona que esta es, incluso, la principal causa de divorcio. Por lo tanto, lo primero que deben hacer los cónyuges ante problemas financieros es establecer sesiones en donde elaboren, conjuntamente, un presupuesto. Y si el caso lo amerita, hacer esto con la ayuda de un especialista.

El hacer el presupuesto juntos obliga a los cónyuges a tener metas y sueños compartidos, pasiones compartidas, y hasta temores compartidos. En general, ir por el mismo camino juntos.

Ahora bien, a pesar de que la elaboración del presupuesto es básico para resolver los conflictos en torno a las finanzas, cuando éstos se elaboran, pueden surgir diferencias en cuanto a la manera de ver el dinero. ¿Será que los hombres y las mujeres ven el dinero y las cuestiones financieras de manera muy diferente?

Para Dave Ramsey, esto se ha comprobado positivo, las mujeres invierten el dinero de manera muy diferente a los hombres. Por ejemplo, cuando se habla de algo como el fondo de emergencia, las mujeres se orientan a tener algo ahorrado para 3 o 6 meses de gastos, mientras que los hombres se inclinan más hacia un poco de riesgo en el lado de la inversión.

En cuanto al dinero en general, Dave comenta que los hombres ven al mismo como  un marcador: ¿qué estoy ganando? En cambio, para las mujeres, por lo general es un asunto de seguridad. Ahora bien, esto es una generalización extrema, pero es muy cierta. Entonces, ¿cómo se pueden poner de acuerdo los hombres y las mujeres en cuanto a la manera de ver el dinero?, ¿Cómo poder llegar a un arreglo?

Esto es una cuestión compleja, y puede llegar a ser un proceso forzoso, al que Dave llama: la reunión del comité de presupuesto. Si usted está considerando comentar con su cónyuge estos temas, es importante que, para esta reunión, apaguen la televisión, acuesten a los niños o los dejen por un momento con alguien de confianza que se los puedan cuidar por un período de 2-3 horas, o lo que consideren necesario; ya que esta va a ser una buena discusión, que se tiene que tener sólo una vez al mes y terminarla en papel, en consenso.

Ahora bien, lo que normalmente pasa en cada familia es que haya una persona obsesionada y una libre de convencionalismos, el obsesionado es una persona con exceso de detalles, es quien siempre hace el presupuesto y le dice a los demás lo que tiene que hacer, y la que está libre de convencionalismos, está lista para tirar el presupuesto por el suelo, así que, queremos que los dos se sienten  y que el obsesionado le deje de decir al otro lo que tiene que hacer; y que el que está libre de convencionalismos participe en el proceso y coopere en la toma de decisiones.

Metas compartidas

Ahora bien, es fundamental que cuando comiencen esa reunión, consideren cuáles son algunos de los primeros pasos que tienen que dar. Por ejemplo, los cónyuges pueden llegar a compartir una meta. Así, pueden definir ¿cuál es la meta? y ¿por qué se tiene esa meta? –El Cuál y el Por qué-, entonces luego se tiene que definir el ¿Cómo? Esto porque pueden darse por vencidos  siendo egoístas en el proceso, lo cual se reduce a: “Yo quiero lo mío y tú quieres lo tuyo”, actuando así como niños de tres años de edad, terminando en pelea y no llegando a consensos.

Dave Ramsey comenta acerca de su experiencia cuando dice “mi esposa y yo dijimos: cuando salgamos de la deuda, lo primero que vamos a hacer es deshacernos de la camioneta vieja y conseguir una camioneta un poco mejor para transportar a los niños”. Esa era la primer cosa que iban a hacer tan pronto pagaran las deudas. Esa fue su meta, luego definieron el porqué y el cómo lo iban a lograr.  Esto demuestra un objetivo compartido, un objetivo en donde los dos están dispuestos a sacrificarse para lograr la meta.

Ahora bien, hay personas que miran el presupuesto y dicen: ¡tengo que ganar más!, ¡si tan sólo pudiera tener más ingresos! A veces tener más ingresos ayuda realmente. A propósito, comenta Dave Ramsey: “Mi abuela solía decir: hay una gran lugar adonde ir cuando no tenemos ni un centavo… ¡al trabajo!” Así que a veces el trabajo suplementario no es mala idea, pero durante un período corto de tiempo, esto puede ayudar a llevar a cabo algunas metas y poder liberarse.

Mencionamos que tener un trabajo extra se debe hacer por un período corto de tiempo porque si usted se mata trabajando como nadie, es probable que, si no realiza un presupuesto y se establece metas, al fin y al cabo el dinero no sea suficiente. Atrévase y comprométase entonces a hacer por escrito el presupuesto y a respetarlo.

John Maxwell dice que cuando se actúa de esta manera, la persona le dice a su dinero qué hacer en lugar de preguntarse: ¿adónde se fue el papel, en propósito?- lo primero que usted sentirá cuando hace y respeta su presupuesto es que le parece que recibió un aumento de sueldo, porque su dinero le rendirá para varias cosas. Pero tiene que comprometerse y cambiar varias de sus maneras de actuar. Pregúntese acerca de su manera de endeudarse, ¿realiza compras compulsivas? ¿no se da cuenta de los pequeños gastos de las semana?

Cuestión de decisión, compromiso y comportamiento

Esto es una cuestión de comportamiento, se trata de que a usted decida y se comprometa a actuar diferente, conforme al presupuesto y las metas establecidas. Depende de la dirección en la que quiera ir.

Ahora bien, tome en cuenta que todos los días nos bombardean con mensajes erróneos, como por ejemplo esos anuncios que dicen “usted no va a ser feliz o no se sentirá satisfecho a menos de que tenga esto…o esto otro”… ¡no confunda la felicidad con la diversión, o con el materialismo!

Usted puede comprar la diversión, como comprar boletos para un crucero, manejar un nuevo auto, ir de paseo a un parque o lugar espectacular; pero eso no es felicidad. La felicidad se logra cuando usted realmente valora lo que tiene, es una actitud ante la vida. Por ejemplo, es cuando usted se acuesta en la cama con su hijo y ora junto a él, y él le da un beso y dice “te amo”, eso es felicidad. Hemos confundido estas cosas.

Artículo basado en el programa de radio: “El camino a la paz financiera”, una entrevista realizada a Dave Ramsey, experto consejero familiar y autor de varias obras que tratan sobre el tema de las finanzas personales.

 

Compartir este artículo