Forjando Carácter y Cultura Financiera en nuestras Familias, parte I

Compartir este artículo

La base de una familia próspera inicia con su carácter, el cual debe forjarse en el seno de la familia.

Por Javier Angulo y Jesús Rosales

Durante octubre del 2010, se celebró en Sao Pablo Brasil la Primer Conferencia Continental de la Educación Financiera en la que países, incluyendo Costa Rica, así como entidades financieras gubernamentales como no gubernamentales, expusieron la importancia del fomento de la educación financiera en las familias latinoamericanas.

Dentro de este marco, hoy queremos animar a las familias a que se autoevalúen e inicien una aventura hacia una mejor salud y educación financiera en sus familias.

Jacques Sagot decía que en su opinión, el proceso educativo tiene cinco fases: alfabetización, información, conocimiento, cultura y sabiduría. Cabe resaltar que fundamental nuestros sistemas educativos están fundamentados en los dos primeros aspectos, alfabetizar, que da lo básico (enseñarles a leer y escribir) y la información, que es solo dar datos y cifras. Pero debemos trascender el proceso educativo hacia las otras tres etapas, que ayudan a manejar esa información para conocer la realidad, para analizar, discernir y tomar buenas decisiones. De esta forma estaríamos transformando la cultura a través de generar sensibilidad especial sobre lo que sucede en otros ámbitos. Sin embargo, la sabiduría es mayor ya que permite aplicar todo lo desarrollado en las fases anteriores en decisiones cotidianas. Dentro de lo cual se incluye tomar decisiones sabias en temas financieros. Haciendo esta analogía con Jacques Sagot, la idea a transmitir es la de no quedarnos en que la gente tenga conocimiento de servicios financieros, sino que lo apliquen con sabiduría en sus decisiones diarias.

Cada familia decide cómo quiere escribir su historia… Hoy queremos ilustrarlo con cinco tipos de familia. La base de una familia próspera inicia con su carácter, el cual debe forjarse en el seno de la familia. Todos nosotros vivimos con una familia, y aunque muchos tratan de dar fruto, no lo logran pues no trabajan en sus raíces. Algunos sueñan con tener otras familias en lugar de construir una familia sólida y sana con los recursos que disponen.

Existen al menos cinco diferentes grupos de familias en las cuales podemos identificar nuestro carácter financiero. Ellas son familias que viven en mundos diferentes: fantasía, desierto, carnaval, novela y aventura.

Familias que viven en la Isla de la Fantasía

Viven soñando y fantaseando en el FUTURO, aparentando…. Se afanan por enriquecerse… ser rico es una obsesión… No maduran… No hacen nada concreto para lograr sus sueños, viven pensando: “Algún día… si yo tuviera dinero…”, tienen deudas y no las enfrentan… viven en una burbuja, no quieren tomar decisiones. Viven buscando, esperanzados en encontrar el TESORO de la Isla, porque la ambición no se sacia. Siempre quieren pero nunca alcanzan y si alcanzan quieren más. Nunca encontrarán la satisfacción total. Sueñan con ser ricos. O aparentan ser pobres siendo ricos. Se deprimen fácilmente porque viven comparándose con los demás. No disfrutan lo que tienen HOY por estar pensando en lo que desean para mañana. Se afanan por ser ricos, pero nunca llegan a estar satisfechos, nada los sacia. Viven buscando el éxito, pero un éxito tangible y cuantitativo. Estas familias se endeudan y deben a mucha gente por no querer aceptar su realidad y no aprender a vivir dentro de sus limitaciones. Hacen creer a su familia que todo está bien, aunque estén en la peor de las crisis, confundiendo optimismo con realismo, pues les avergüenza que otros vean lo que son.

Carácter: engañoso y frágil ante las crisis… no saben cómo manejarla.

Compartir este artículo