La importancia del ahorro

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El ahorro es importante para darle tranquilidad y paz a nuestra alma.  Dios nos enseña a través de su palabra que el que ahorra es sabio.

Por Astrid Marín

“Vé a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio:  La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento” Proverbios 6:6

Desde un punto de vista financiero el ahorro es aquella parte del ingreso que se “guarda”, es decir que no se consume en el presente, sino que más bien se reserva para el futuro.  Los objetivos que persiguen las familias o personas al ahorrar son tan diversos como familias y personas hay, no obstante se pueden establecer 4 tipos principales de ahorro, a saber:

1) Ahorro como “colchón de seguridad”: muchas personas deciden guardar parte de sus ingresos para prevenir circunstancias no previstas tales como enfermedades, despidos laborales, accidentes o situaciones inusuales que pudieran generarles un requerimiento de dinero que no está contemplado en el presupuesto ordinario. Este tipo de ahorro es bueno siempre y cuando se tenga claro dos cosas: 1) ¿en cuales circunstancias se haría uso del fondo generado por este ahorro? y 2) ¿Qué monto máximo de ahorro para emergencias se debe llegar a tener?. Esto por cuanto el ahorro de emergencia o de seguridad se convierte muchas veces en una obsesión por guardar dinero, muchas veces sin ningún sentido por un temor irracional a quedarse sin el mismo.  En estos casos, el ahorrador pasa a ser una persona avara y tacaña y su corazón empieza a mirar el dinero con otros ojos. Debemos recordar que “raíz de todo mal es el amor al dinero” por lo tanto hay que tener cuidado con los ahorradores compulsivos pues podrían estarse “enamorando” de sus cuentas bancarias.

2) Ahorro programado con fines específicos: Consiste en guardar una suma de dinero en forma quincenal o mensual con el objetivo de alcanzar una “meta” de ahorro para una fecha determinada y con un fin específico. Este tipo de ahorro es muy sano y le permite a las personas y familias cumplir con obligaciones periódicas de manera responsable sin afectar el presupuesto ordinario.  Algunos ejemplos de este tipo de ahorro son: Ahorro para pago de Matrículas y Colegiaturas de Estudio, Ahorro para Gastos Navideños, Ahorro para pago de Cuotas o Seguros Anuales, Ahorro para Celebraciones, Aniversarios o Festividades Especiales. Existen muchas formas para realizar este ahorro, desde “depositar” el dinero en una cuenta bancaria o de ahorros, hasta invertirlo en Fondos de Inversión Anuales ganando intereses sobre dicha inversión.

3) Ahorro para Proyectos Específicos: este tipo de ahorro se genera con la intención de cumplir alguna meta o sueño específico. Ejemplos de metas específicas pueden ser: Adquirir una Casa Nueva, Comprar un Lote, Comprar un Vehículo, realizar un Viaje soñado, ahorrar para Casarse, etc. Los ahorradores que acostumbran guardar parte de su dinero para cumplir estos objetivos específicos son personas que alcanzarán muchos de sus sueños a lo largo de su vida, debido a la disciplina y constancia que muestran al contener el gasto presente para alcanzar metas en el largo plazo. ¿Cómo realizar este tipo de ahorro?.  Se recomienda analizar con detenimiento el monto necesario para alcanzar el objetivo y establecer una fecha límite en cuanto al tiempo máximo en el cual debería tenerse ahorrado el monto necesario. Es importante la definición del plazo porque permite establecer el monto mínimo a ahorrar por periodo para alcanzar la meta. De lo contrario, un sueño podría quedarse en ser solamente un sueño al no tener metas y plazos específicos de ahorro y de cumplimiento.

4) Ahorro para el Largo Plazo: Este tipo de ahorro está más enfocado a guardar para la vejez o para el tiempo cuando la persona no puede generar ingresos por circunstancias meramente físicas (edad) o de salud. Usualmente este tipo de ahorro se conoce como “pensiones complementarias” o “fondos de pensiones voluntarios” y se hacen con una perspectiva de largo plazo. El ahorro para el largo plazo permite asegurar a las familias y personas su sostenimiento durante los años no productivos laboralmente. Se recomienda que toda persona realice un ahorro para el largo plazo durante sus años productivos asegurando de esta forma su subsistencia durante sus años improductivos.

Formas de Ahorrar Bíblicas

1) Guardando en el verano, para el invierno: Prov. 6:6. Esta forma se ilustra muy bien con el proverbio de las hormigas, quienes trabajan duro durante el verano para guardar o preparar su comida para el invierno. Las personas debemos ser como las hormigas en varios sentidos: 1) Trabajar duro aun cuando nadie nos esté mandando a hacerlo, 2) Aprovechar el verano de la vida, es decir, cuando las fuerzas , energías y posibilidades son las mejores y 3) Guardar o ahorrar para cuando se tenga necesidad y no se tenga la posibilidad de obtener el mantenimiento. “El que recoge en el verano es hombre entendido”

2) Aprovechando los años de abundancia para los años de necesidad: la historia de José, el judío convertido en Gobernador de Egipto nos enseña cómo un hombre sabio, previene la necesidad de su pueblo almacenando provisiones durante los años buenos para cuando vinieran los años de escasez. . Igualmente, las personas deberíamos aprovechar los años de abundancia, cuando los recursos están llegando a nuestras vidas para guardar para los años difíciles que pudiéramos enfrentar en el futuro.

3) Teniendo un nivel de vida razonable: Ahorrar no solamente significa “atesorar” o “guardar”, también implica usar de manera adecuada los recursos que se poseen.  Esto significa que debemos establecer un nivel de vida razonable, según I Pedro 3:3-4, nuestro atavío o vestimenta no debe ser ostentoso, con adornos caros o vestidos lujosos, sin más bien sencillo, afable y apacible, tratando de agradar a Dios en lo interno y no con la parte externa de nuestros cuerpos. Igualmente es importante tener contentamiento y agradecimiento por lo que tenemos como dice I Timoteo 6:8: “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto”.

Como vemos, el ahorro es importante para darle tranquilidad y paz a nuestra alma.  Dios nos enseña a través de su palabra que el que ahorra es sabio.  De manera que el ahorro siempre es saludable e importante. Además de que fortalece nuestro espíritu en áreas como la paciencia, el contentamiento y la visión de lo que queremos alcanzar.

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