Siete errores más frecuentes que llevan a crisis financieras ¿Cómo evitarlos?

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Sea un consumidor PRUDENTE, gaste sólo el dinero que tiene disponible y piénselo mínimo dos veces antes de consumir algo que no está en el presupuesto.

Por Javier Angulo Cardinale

La gran mayoría de las personas atraviesa por una leve o grave crisis financiera  es la falta de atención a este tema, o malos hábitos.

No son pocas las personas que viven en una continua crisis financiera a causa de sí mismos. Desde luego, habrá casos en que la crisis pudo haber llegado por tener un ingreso que se ubica en los índices de pobreza y que no les da para cubrir las necesidades básicas, en otros casos pudo haber sido por la pérdida del empleo de la persona que traía el sustento al hogar, otras veces por algún accidente, o incluso por un robo inesperado.

No obstante, lo cierto es que la razón por la cual la gran mayoría de las personas atraviesa por una leve o grave crisis financiera  es la falta de atención a este tema, o malos hábitos.

Muchas parejas se separan por no superar sus incompatibilidades en el área financiera a través del diálogo. Tal vez usted ha vivido alguno de estos errores, o quizá hoy está experimentando una serie de errores de los que no ve la salida. Esperamos ayudarle con estas ideas, ahora bien, si su situación es favorable y no se encuentra bajo ninguna crisis financiera, le recomendamos que de igual manera preste atención y prevenga el caer en estos errores.

Siete errores financieros

1. Consumir desmedida y desenfrenadamente sólo porque se cuenta con el dinero.  Es como ir en Exceso de Velocidad.“Nadie puede gastar su dinero indiscriminadamente sin sufrir las consecuencias”. Es cuando la persona simplemente gasta en lo que ve, gasta en lo que siente, toma decisiones por emociones, gasta en lo que quiere sin evaluar otras prioridades. A veces motivado por su anhelo de tener y tener, a veces para aparentar, o para llenar un vacío emocional, o simplemente para darse unos gustos ahora que “puede”. El dinero se le va como agua entre sus manos.

2. No ahorrar parte de sus ingresos, o ingresos extra. Es como conducir un automóvil sin andar el cinturón de seguridad o sin casco al viajar en motocicleta. Son personas cuya filosofía de vida es vivir ahora. Esto hace que ante eventualidades como pérdida de empleo, imprevistos, o gastos de temporada como navidad, cumpleaños, días de la madre o del padre, no dispongan  del dinero para cubrir los gastos.

3. Endeudarse “hasta el cuello” para obtener todo lo que necesita o quiere. Es como adelantar en curva, en cualquier momento hay un accidente. Son personas que piden plata para TODO, y cuyo estilo de vida es DEUDA, DEUDA, DEUDA. Viven endeudados TODA SU VIDA para aparentar, para satisfacer deseos y necesidades; usan el crédito  hasta para comprar un par de zapatos.

Este tipo de personas se endeudan para dar un regalo, se endeudan para pasear, se endeudan en las tiendas, piden dinero a los amigos y a la familia, y cuando se dan cuenta, recurren a un uso inapropiado de las tarjetas de crédito;  aumentando así su nivel de endeudamiento, y comprometiendo en algunas ocasiones todo su salario. En ocasiones lo pierden todo por su incapacidad de honrar tantas deudas manchando su nombre. Es decir, si bien algunos bienes como propiedades o activos grandes, como un vehículo o la inversión de un negocio inicial, exigen adquirir una deuda aunque sea pequeña, hay personas que se endeudan de manera innecesaria y cuando se dan cuenta tienen una montaña de mini-préstamos con diferentes personas y acreedores.

4. Les cuesta decir “NO”: Es como saltarse una señal de ALTO, no sabe si se va a encontrar algo inesperado. Evalúe las opciones y de ser necesario diga un NO rotundo a los ofrecimientos de constantes opciones de compra, a las tarjetas de crédito que sabe que no van a poder pagar,  a las invitaciones de actividades para las cuales sabe que no tiene fondos, a las relaciones ilícitas que le van a sacar dinero, a los vicios que consumen parte de sus fondos y de su vida, a negocios deshonestos y a las deudas.

5. No trabajar las incompatibilidades financieras con su pareja: Es no respetar el CEDA donde no damos el paso a nuestro cónyuge para evitar colisiones de pareja. El temor a hablar este tema es fatal para las parejas que no gozan de esta confianza. Es un hecho, cada persona tiene hábitos y costumbres financieras diferentes y a veces no jalamos para el mismo lado. Esto se dificulta aún más cuando tenemos hábitos o puntos de vista opuestos en materia de finanzas.

Al llegar al matrimonio estas diferencias se hacen más visibles, provocando muchas discusiones, diferentes malestares por parte de ambos cónyuges, incluso la separación, creando crisis. Si estos matrimonios no buscan soluciones, pueden verse en situaciones financieras muy críticas.

6. No educarse en las finanzas personales para tener ORDEN FINANCIERO: Es como conducir sin pasar el curso de Manejo ni la revisión técnica de su vehículo. Es similar a cuando se daña algo del vehículo que es clave para el manejo y no se repara. Es ser desordenado en cambios de aceite. Lo mismo en las finanzas, es tener DESORDEN y no buscar cómo organizar su economía.

Ahora bien, no todas las personas han tenido la oportunidad de tener un papá o mamá que les guiara en las finanzas personales. Esto es común. Lo que no es común es no preocuparse por aprender sobre sus costumbres, hábitos, cómo hacer un plan de gastos, qué debe de tenerse en cuenta antes de endeudarse, aprender de las diferentes opciones de ahorro y sus ventajas, riesgos de invertir, entre otros.

7. Asumir negocios riesgosos: Es semejante a manejar con las luces del vehículo en mal estado en calle nublada y lluviosa. Las estadísticas dicen que de cada 10 negocios nuevos 4 de ellos cierran. Esto se puede ver como un aprendizaje, el problema es que muchas familias caen en crisis cuando invierten todo su dinero o se endeudan para empezar un negocio sin tener el debido conocimiento o motivación para llevarlo adelante. Esto hace que lo deje todo botado después de un poco de tiempo, creando crisis en sus finanzas o perdiendo parte de sus bienes.

¿Qué hacer?

1.    Consumir con inteligencia: Sea un consumidor PRUDENTE, gaste sólo el dinero que tiene disponible y piénselo mínimo dos veces antes de consumir algo que no está en el presupuesto.

2.    Ahorre con consistencia: Desarrolle el hábito y la disciplina. Ahorre aunque sea un 5% de sus ingresos, destine un objetivo a sus ahorros. Sea un ahorrador(a) sabio. Ahorre los excedentes como pagos extras, trabajos extra, y ahorre cuando el negocio dé un poco más.

3.    Limpie su imagen como deudor(a): haga un esfuerzo. Acostúmbrese a vivir con lo que tiene. Y no viva de dinero prestado. Si está hasta el cuello de deudas, busque ayuda.

4.    Sea firme: ante situaciones que sabe no va poder hacer frente, o que son deshonestas.

5.    Buscar soluciones para conciliar y ordenar: Si aún no se han casado es recomendable que abra bien los ojos y conozca a su pareja antes del matrimonio. Una vez casados, es recomendable abordar estas incompatibilidades mediante el diálogo o la asesoría de un consejero(a). Respetarse, trabajar juntos un presupuesto, ser transparentes, tomar decisiones juntos, muy importante tener planes juntos como pareja.

6.    Preocúpese por aprender más sobre formas de mejorar sus finanzas. Esto les permitirá desarrollar sus propias técnicas de ahorro y control de gastos. Pregunte, lea, consulte no se quede con dudas. Mejore sus hábitos y enseñe a sus hijos para que no vivan lo que usted vivió o está experimentando.

7.    Asesórese bien antes de empezar un negocio (hoy en día hay muchas opciones para aprender). Explore otros negocios, tomen decisiones en familia. No arriesgue todo su capital, vaya poco a poco, sea innovador(a) y persevere con paciencia.

Recuerde:

-Revise cuál de estos errores está afectándolo y empiece esta misma semana a corregirlos.

-Busque ayuda de ser necesario.

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