Historia de Exito: Soy una Mujer Auténtica

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Decidir ser auténtica en un mundo lleno de presiones no fue fácil.  

Ser frugal es “ser sencillo y poco abundante, según el diccionario. Yendo un poco más allá, el término apunta a un estilo de vida en el que uno consume menos de lo que su situación le permite y se auto-restringe de consumir bienes y servicios innecesarios.  

Las condiciones del mercado actual nos incentivan a optar por alternativas que no resultan apropiadas para nuestra necesidad real. Pagamos planes de celular con más minutos de lo necesario, adquirimos paquetes adicionales de canales que raramente vemos, compramos en supermercados que nos cobran mucho más por los mismos productos, comemos en los lugares donde queremos ser vistos, renovamos la tecnología mucho más rápido de lo necesario para estar en la última, entre otros. La vida nos lleva por ese camino que, finalmente, nos llena de bienes innecesarios y nos pone un obstáculo para alcanzar nuestros objetivos reales: disfrutar sin preocupaciones económicas nuestros años de jubilación, conocer el mundo o  contar con ahorros desde ya para que mi hija que apenas tiene 3 años, pueda escoger la universidad y la carrera que desee en un futuro. 

Hoy más que nunca tenemos que tomar el control de nuestras decisiones. Hoy que el consumismo, confabulado con la apertura del crédito y la posibilidad que casi cualquiera tiene de acceder a fuentes de financiamiento, nos incita a tomar decisiones complejas sin hacer el debido análisis de las consecuencias, debemos de hacernos un espacio y pensar qué necesitamos, cómo lo podremos obtener y cuál será la consecuencia futura de dicha decisión. De lo contrario, llegaremos a nuestros años de jubilación con deudas, ahorros insuficientes, enfermedades, desintegración familiar. 

Es por ello, que la adaptación y la facilidad de enfrentar nuevos retos siempre requiere de una habilidad que no siempre tenemos muy desarrollada; la versatilidad, la cual implica de un esfuerzo personal. Desde los cambios más pequeños como llevar mi almuerzo todos los días al trabajo, cambiar de supermercado, convivir con nuevas personas, cuesta esfuerzo y energía. 

Hacer los cambios necesarios para llevar una vida más frugal no ha sido fácil. Digamos que no ha sido un cambio voluntario, sino más bien forzado por las circunstancias. Una situación financiera comprometedora no solamente genera estrés y ansiedad; es también causante de problemas familiares, frustración y una sensación permanente de insatisfacción.   

Para que el cambio sucediera en mi entorno tuve que escudriñar donde estaba, donde estoy y en dónde quiero estar. 

Establecer mi misión y mi visión personal, entender para qué estoy haciendo este esfuerzo, qué implicaciones positivas conllevará, ha sido la clave para que esta transición sea exitosa. 

Hoy puedo agradecer que el haber participado en el Programa de Educación Financiera de Finanzas con Propósito, me permite afirmar con seguridad que mi misión y visión personal están alineadas con mi deseo de bienestar en el futuro. Y por ello puedo asegurar que cada cambio logrado en mis finanzas personales, cada meta alcanzada a través del programa están echando raíces y permitiendo concentrar mis esfuerzos para el viaje que me llevará  a mi independencia financiera. 

Usted también puede intentarlo, y espero que mi historia le anime a dar el paso. 

Iveth

 

 

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