Historia de Éxito: Una oportunidad de desafíos y sueños en Mi Proyecto de Vida.

Compartir este artículo

Por: Hellen Mata S. 

Debo ser sumamente realista y aceptar que no he podido cumplir mi proyecto de vida por las malas decisiones que he tomado en materia financiera, aunque no todo en la vida es dinero, es el medio que tenemos para alcanzar un fin u objetivo, tengo claro que la decisión correcta en la mayoría de los casos no es la más fácil de tomar, por eso nos equivocamos muchas veces, por buscar el camino más sencillo y rápido. 

Siempre me he considerado una persona de querer las cosas “ya”, siempre apresurada, sin pensar en las consecuencias y sin ninguna educación financiera que me ayudara por lo menos a pensar dos veces antes de actuar. Nunca busqué consejo de las personas que tenía a mi alrededor porque ya sabía la respuesta, lo que quiere decir que en el fondo yo sabía que estaba actuando mal pero no me servía reconocerlo y mucho menos aceptarlo, mi mentalidad era muy cerrada. 

Mi relación con el dinero era muy errada, siempre dejé que las emociones me dominaran y ello me arrastraba a realizar compras compulsivas e innecesarias, sin analizar las consecuencias que iba a tener a futuro. 

Mis desafíos o retos más grandes han sido mi cambio de hábitos, el poner y ponerme límites, porque acostumbré a mis hijas a darles casi todo lo que pidieran, compraba su cariño por mi ausencia, ahora entendí que no es la cantidad de tiempo que comparta, si no la calidad, como disfrutemos el pasar tiempo juntas, con cosas tan sencillas como jugar cartas, ver una película, comer palomitas, en fin, la mínima cosa para mí ahora tiene un valor incalculable, hoy comprendo que me perdí de muchísimas cosas a su lado por estar pensando cómo darles cosas materiales que al final se destruyen, se gastan o les dejan de quedar, pero los recuerdos de una noche de mujeres compartiendo juegos e historias nunca se olvidarán, ese tiempo no podré recuperarlo, pero si haré mi mayor esfuerzo por disfrutarlas más. 

Como proyecto de vida, desde que inicié con el Programa de Educación Financiera que me invitaron a participar en mi trabajo, donde he recibido capacitación, ánimo y asesoría financiera para mí y mi familia, ha sido tener libertad financiera, pero con el pasar del tiempo aparecen circunstancias que me hacen tambalear y pensar en que quizás no lo pueda lograr, pero esas situaciones son externas y yo no puedo tener el control de ellas, he tratado de ser muy positiva y mirar el futuro con mucho optimismo y decidida a seguir luchando por alcanzar mi objetivo, pero sé que debo continuar adelante para darle un mejor futuro a mi familia, yo fui quien tomó las malas decisiones que nos tienen dónde estamos y también soy consciente que quien debe aportar o liderar la batalla para ir paleando poco a poco y salir de ahí soy yo, fueron casi 11 años cavando lentamente la tumba y no puedo pretender que de la noche a la mañana o en un abrir y cerrar de ojos las cosas estén arregladas como por arte de magia. El precio que debo pagar es alto y estoy en el proceso, sólo espero que me dé tiempo de disfrutar y compartir tranquilamente con mi familia sin pensar que todavía quedan deudas por pagar. 

Si existe algo en este mundo que es gratis son los sueños, dicen por ahí que si no tenemos sueños no hay nada porque luchar y realmente es cierto, tengo muchos sueños en mi mente que deseo ir cumpliendo con el pasar del tiempo, como viajar, poder salir a comerme un helado con mis hijas sin pensar si me alcanza para pagarlo, comprar un terreno donde pueda cultivar junto a mi padre y principalmente poder darles a mis hijas lo necesario para el estudio, sé que con la ayuda de Dios principalmente y el esfuerzo que hagamos como familia los podremos alcanzar. 

 

Los sueños por cumplir son el motor que nos hace avanzar” 

Compartir este artículo