Historia de Éxito: Momentos

Compartir este artículo

Por Argie Leal

He estado haciendo un recuento de algunos recuerdos y experiencias al día de hoy porque deseaba compartir un poco de lo mucho que ha significado en mi vida tomar el control de mis finanzas personales y estoy segura y espero que con mi historia podrán animarse y motivarse para continuar en ese camino que los conlleva a dar el paso a su libertad financiera. 

¿En alguna oportunidad te has detenido a recordar una y otra vez algún momento que impactó tu vida? Es como si al activarlo en tu mente lo volvieras a vivir intensamente…. A mí me sucedió al traer a mi pensamiento mis vacaciones de este año [Símbolo] [Símbolo] [Símbolo] 

En este verano he experimentado momentos que definitivamente serán inolvidables para mí.  

Es mi primer año que paseo bajo un “Sistema Cash” o sea, solo efectivo… Desde agosto 2017 la palabra “crédito” ha sido eliminada de mi diccionario. Hoy en día utilizo únicamente el dinero que por medio de mi presupuesto programé y destiné para mis gastos y mis gustos. El estar pendiente de las fechas de corte de la tarjeta de crédito, día de pago, revisión de estado de cuenta y demás, me resultaba bastante estresante, ahora todo es más sencillo pero lo más importante es que ya no comprometo mi capacidad de pago, hoy conozco mis límites y esto ha significado un “freno de mano” a compras compulsivas y deseos de consumo desmedidos y nada inteligentes. 

En este verano disfruté mis vacaciones y las podría llamar “Momentos  de Aventuras Nuevas… anduve de bus en bus lo cual me llevó a reflexionar en que se disfruta mucho más cuando cargas pocas cosas (yo antes alistaba hasta 3 maletines y no me podía movilizar sola ni para un lado ni para otro). En este “ride” solamente utilicé un pequeño “bolso de viaje” y vieras qué practico resultó!  El tema de equipaje ligero, me recordó que muchas veces acumulamos cosas y cargamos objetos exclusivamente para llenar vacíos internos, para vivir de apariencias, para ocultar nuestra realidad, para impresionar y engañar a otros sobre lo que no somos, cuando la verdadera felicidad está en nuestro interior y no en las “chucherías” que acostumbramos acumular. 

Por otro lado, tuve la oportunidad de conocer un poquito más de mi país, fui desde Puntarenas hasta mi bella tierra Guanacaste. Fue una tremenda aventura!  Estuve disfrutando lo que he aprendido a amar y apreciar: arena, mar y sol, amaneceres impresionantes, atardeceres inolvidables, gente hermosa, e imposible dejar de mencionar esas “Cleteadas en Bici” por las tardes. Además compartir conmigo misma, que por cierto, eso fue súper! Me gustó mucho estar con Argie 😉 

Programé mis vacaciones en temporada baja a propósito para disfrutarlo al máximo porque sé que no habría ruido, distracciones, “aglutinamiento de gente”, ni nada que se parezca (jajajaja), pero otra de las ventajas de escoger una fecha no comercial es que para mis finanzas fue un alivio porque los precios bajaron considerablemente y por ende, se ajustó muy bien con mi presupuesto elaborado desde finales del año anterior–mujer  prevenida vale por dos … dicen por ahí.  En el Programa de Finanzas que recibí aprendí el valor de la planificación para alcanzar mis sueños. 

Otro aspecto que le atribuyo a estos días libres es recordarme de donde salí: provengo de un lugar muy humilde, mi gente es sencilla, trabajadora, esforzada, honesta, luchadora, y me gustaría atesorar esos valores en mi corazón para fortalecer mi mente y espíritu y tenerlo presente en mi estilo de vida. No quiero olvidarme de dónde vengo porque realmente es la esencia de lo que soy… ya que no se trata de mi profesión, de mis éxitos, del carro que guarde en mi casa, de los lujos, de la vivienda donde vivo, de la vestimenta que luzca, ni de los objetos que pueda adquirir, sino de mi valor interno. 

Estoy muy agradecida con mi Dios porque gracias al Programa de Educación Financiera en el cual me dio la oportunidad de participar, hoy puedo contar estas experiencias y disfrutar de momentos gratos, pero sobre todo, poder tener la paz interna al saber que después los “diez mil gustos” que me di en mis vacaciones sin tener que recibir después un gran cobreo de deudas por pagar, porque aprendí a programar, presupuestar y planificar para lograr todo lo que me propongo. 

¿Y tú? ¿Ya te estás preparando para tus próximas vacaciones? ¿Te gustaría que sean diferentes a las anteriores? ¡Creo que cada vez pueden ser mejores!

Compartir este artículo