Despido= ¿Oportunidad?

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Por: Javier Angulo Cardinale

¿Y ahora qué será de mi? ¿Qué pasará con mi familia? ¿Cómo cubriré mis gastos? ¿Cómo pagaré las deudas? ¿Qué sigue para mi vida? Son solo algunas preguntas que nos surgen al ser despedidos de nuestro trabajo.

Hay que aceptar que siempre hay empresas que deciden mover sus operaciones fuera del país, o reestructurarse, o fusionarse con otras, o ser adquiridas por una firma más grande. Siempre estos cambios traen consigo reducciones de personal y consecuentemente despidos.

La mayoría de nosotros hemos tenido la terrible experiencia de ser cesados de nuestras labores. Las razones pueden ser diversas podemos añadir desde una reorganización, decisiones de recorte de presupuesto, caída de las ventas, automatización de procesos, cambio de la administración o malos entendidos con tu supervisor(a).

Lo cierto es que el futuro está por delante. Alguien decía qué hay que mirar para atrás para aprender y no para retroceder. La persona cesada de su trabajo debe enfocarse en sus nuevos horizontes y pasos de acción.

Un cese repentino de labores trae consigo una serie de emociones al mismo tiempo. Aparece el desánimo, se hiere la autoestima, se afecta la familia, se truncan los planes, se atrasan los pagos y las finanzas sufren un deterioro inesperado, surge la incertidumbre y no falta quien se preocupa por el ¿qué dirán?

Lo más importante es tomar la actitud que más nos ayudará a salir de esta situación y retomar nuestro futuro laboral y estabilidad financiera.

Por ello, me atrevo a animarte y prevenirte de los pasos a tomar.

¿Qué no hacer?

1- Evita hablar mal de tu ex-empleador, tanto de la empresa
como de tu ex-Jefe. Eso no solo afectará tu imagen sino que resta tu energía hablando de otros.

2- Evita empezar a sobre- endeudarte con tarjetas de crédito para mantener un estilo de vida que por ahora no puede continuar. Debes aterrizar a tu nueva y temporal realidad.

3- Evita Mal-Gastar tu “liquidación” sin antes cumplir y guardar para el tiempo de cesantía. Puede que si te dan una buena liquidación más tus ahorros surja la tentación de gastar y gastar como mecanismo de auto-gratificación y para llenar el vacío emocional.

4- Evita culpar a otros ya que esto no te ayuda ni suma a tu reactivación. No te desgastes culpando a los demás. Debes enfocar tu energía en mirar hacia delante y asumir tu desafío de reubicación.

5- Evita vivir culpándote a ti mismo(a) ya que esa actitud va a hundirte emocionalmente. Una auto-evaluación es valiosa para ver qué podemos mejorar en un nuevo empleo: esfuerzo, puntualidad, manejo de las relaciones entre otros; pero eso no debe convertirse en un ancla de culpabilidad.

A partir de este momento debemos mirar hacia delante.

¿Qué hacer?

1- Planifica el uso de tu liquidación. Un mini-plan de uso de ese dinero te permitirá pagar deudas, ahorrar para los meses de desempleo y cubrir tus necesidades. Calcula tus deudas con el Mapa de Deudas que damos en esta página.

2- Verifica si tus deudas tienen seguro de desempleo y qué debes hacer para aplicarlo. Consulta las condiciones para mantener el seguro y la duración del mismo una vez reportes el cese de tus labores.

3- Habla con tu familia y revisen qué ajustes deben darse en los gastos mientras te reubicas. La familia debe saber que estás buscando un nuevo trabajo, incluyendo a tus hijos de más edad, pero especialmente tu cónyuge o padres para que te apoyen. Deben reorganizar las prioridades mientras encuentras otro trabajo o actividad para generar ingresos y ajustar el estilo de vida.

4- Haz una lista de tus nuevas oportunidades. ¡Claro que si! Cuando una puerta se cierra otras se abren. Este puede ser el inicio de algo mejor, un nuevo empleo o iniciar tu negocio propio.

5- Anota todas tus cualidades y luego escribe un Currículum (CV). Este es un momento clave para hacer un inventario de tus habilidades y capacidades. Actualiza tu currículum bien resumido (1-2 páginas)donde esas habilidades queden por escrito y resalta tus logros anteriores. En internet hay muchos modelos de currículo y compártelo con conocidos y entidades reclutadoras.

6- Piensa en amigos o conocidos a quienes les puede interesar tus servicios, habilidades, experiencia o conocimiento. Esa lista debe contener contactos de clientes, proveedores, colegas y amigos que te conocen como persona y a nivel laboral.

7- Toca puertas…Toca puertas…Toca puertas y presta atención a las que se abran. Perseverar en la búsqueda de opciones puede marcar la diferencia entre reubicarse o seguir desempleado. Mantén una actitud positiva: “Pronto va a salir algo bueno para ti.”

8- Mantente actualizado(a).
Aprovecha bien el tiempo para mantenerte al día en tus áreas de especialidad o expertise. Lee artículos, busca información y aplica a cursos de bajo costo o gratuitos.

Herramientas de apoyo

•Career Direct•
Es una herramienta que evidencia en un reporte de 30 páginas: tus fortalezas , tu personalidad, tus habilidades y lo que valoras en la vida y el trabajo. Si tienes interés de aplicar esta prueba escríbeme.

•Outplacement•
Regístrate y envía tu CV en empresas de reclutamiento .

•Linkedln•
Esta red suele tener empresas reclutadoras que buscan perfiles como el tuyo.

Espero que este post anime a muchos a luchar por un futuro mejor.

Dios te bendiga y nunca dejes de brillar.

Si tienes más ideas y herramientas agrégalas en los comentarios de este Blog. Tus experiencias pueden animar y ayudar a muchas personas.

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