Criando Hijos Financieramente saludables ( Parte II) Roles de papá y mamá.

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Por: Javier Angulo Cardinale

Autor del Libro: Lo Tuyo, Lo Mío y Lo Nuestro

¿Qué puedo hacer para sembrar en mis hijos(as) hábitos financieramente saludables y que les traiga bienestar a futuro? 

Hay cuatro roles fundamentales de los papás y mamás en el modelaje de los hijos acerca del dinero:  

1. Educar: Es enseñar con el diálogo, evitando el dí-logo, es decir en una sóla dirección donde yo digo y digo pero no escucho. Hay que educar escuchando a nuestros hijos. Ellos se sienten respetados y tomados en cuenta cuando les damos la palabra para que se involucren en las finanzas sanas del hogar. El deber primario es de los padres.  

Cuando los hijos están más pequeños son como esponjas, como esta joven que me comentaba que recuerda desde sus cinco años su papá enseñándole el concepto del ahorro.  

Se les educa jugando con ellos con actividades como comprar, vender, ayudar y ahorrar. Esto es importante para que vean que las finanzas no tienen porqué ser aburridas. Se educa dándoles una mesada semanal o mensual, y explicándole como usarla. Se les enseña participándolos en decisiones y dejándoles tomar sus propias decisiones.  

Se les enseña  a no discutir sobre dinero, pues tendrían la idea de que hablar de dinero implica conflicto sino conversando con tranquilidad.  

Es importante que vean el beneficio de llevar finanzas sanas, motivándole para que ahorre para lo que quiere o necesita. Recuerdo estos padres cuyo hijo quería practicar guitarra, y sus padres le propusieron ahorrar para su guitarra y ellos le completaban el dinero que le hiciera falta. Actualmente, ese joven es un músico excelente, y todo inició con un proyecto de ahorro.  

2. Modelar: Se modela con el “ejemplo”.
El diccionario define modelar con las siguientes definiciones:  

Dar la forma deseada o hacer una figura con un material blando, como por ejemplo cera, barro o plastilina.  

Formar a una persona para que desarrolle unas cualidades o un carácter determinado, acorde con un modelo.”  

(Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.) 

Me encantan estas definiciones, pues la primera aplica al hecho de que los niños y las niñas cuando están pequeños son blandos y moldeables como el barro, y Dios los pone en nuestras manos para guiarles. La segunda definición tiene que ver con el propósito por el cual debemos moldear a nuestros hijos y es, formar a una persona, con el propósito de que desarrolle sus habilidad y un carácter sólido en las finanzas.  

Se modela cuando ellos le escuchan hablar del dinero. Cuando decimos por ejemplo: “Somos tan pobres! ” o “Quiero ser rico!”, otros dirían “Dichosos ellos que tienen carro o casa nueva… qué envidia! ”  

Se modela cuando sus hijos ven tus reacciones de alegría, enojo o frustración en relación al dinero o cosas materiales, por ejemplo ellos te observan cómo reaccionas al perder dinero o quebrar una taza.  

Si de alguien he tenido la oportunidad de aprender sobre la modestia es de mi padre y mi madre. En mi caso mi padre, que de Dios goza, fue un hombre sumamente esforzado en el trabajo y moderado en su forma de usar el dinero. Papá, quien siempre fue un emprendedor, sembró en nuestro corazón la virtud de la modestia y cuidarnos de los excesos, aprendiendo a ser moderados en todo. Aunque repetidas veces nos hacía ver la importancia de estudiar, que como él decía era su mayor herencia para darnos las herramientas para salir adelante. De mamá aprendimos el don de ayudar siempre y compartir todo lo que teníamos, hogar, comida, y ropa con seres queridos amigos, y con los necesitados.  

De igual manera tus hábitos y costumbres también son claves para modelar en tus hijos. Se modela, cuando vas a tomar una decisión, donde ellos te ven buscando la mejor opción o la que está más al alcance de tu bolsillo. Por ejemplo, si deseas comprar vegetales, es importante que ellos, tus hijos, te vean buscar los mejores precios juntamente con ellos.  

Se modela cuando tus hijos te ven guardando recibos o comprobantes, y te escuchan y observan haciendo cálculos en casa. Se modela cuando en el centro comercial, usted no se comporta “compulsivamente” con las ofertas y tiene “autocontrol”.  

Se modela cuando le a usted ven llevar lista de compras al Supermercado. Recuerdo estando en el Supermercado comprando la comida y solíamos dar la lista a nuestros hijos para que nos ayudaran. De repente recuerdo que olvidé incluir en la lista mi desodorante, al ir con mi hija estando pequeña, al pasillo de desodorantes, y elegir uno, ella me miró y me dijo: “Papiiiii ese desodorante no está en la listaaaaaa.” Y aunque parezca un pequeño detalle pude entender que mi hija estaba interiorizando el mensaje: “Guíese por la lista y no por la vista!”  

Se modela cuando usted no critica a otros por lo que tienen o no tienen. Se modela cuando se le da gracias a Dios por lo que tenemos, se modela cuando al tener un plato de comida al frente nos tomamos de la mano y damos gracias a Dios por su sustento.  

En realidad, al final reproducimos lo que realmente somos. De ahí que es fundamental revisarnos a sí mismos, pues no podemos modelar ni dar lo que no tenemos, pero si enriquecemos nuestros valores y forma de actuar en las finanzas, eso es lo que vamos a irradiar dondequiera que estemos, incluyendo nuestro hogar.  

3. Reforzar y Corregir. Como parte del proceso formativo.
Ni nuestros hijos ni nosotros somos perfectos, por lo que tendremos que tomar tiempo para ayudarles a corregir los errores que cometan en su aprendizaje.  

Normalmente cuando recibimos las calificaciones de nuestros hijos, solemos prestar atención solo a las calificaciones malas, lo cual es importante para ayudarles a mejorar, pero es muy importante también ver las buenas calificaciones para reforzarles lo que hacen bien.  

Conforme guía a sus hijos en sus finanzas, tome tiempo para dar un reforzamiento positivo a lo que hacen bien. Celebre con ellos lo que hagan bien pues eso les dará ánimo para seguir adelante y mejorar lo que no funciona como se espera. Al llevarlos al super, hagan la lista y adviertan lo que van a comprar y que si desean algo puede esperar.  

El poner límites claros es fundamental, para que los hijos entiendan que al igual que otras áreas como la sexualidad, las finanzas requieren poner límites, mínimos y máximos. Mínimos cuando nos proponemos dar un mínimo de… o cuando nos proponemos ahorrar un mínimo de … Y poner límites máximos como no gastar más de x monto en una actividad específica como el supermercado, o en la diversión. Su hijo o hija viola debe entender que es importante mantenerse dentro de los límites.  

La corrección debe ser en amor, no acusando, ni regañando, y nunca golpeando o insultando. Recuerde que usted también ha cometido errores. Muestre que usted no es perfecto(a) y pida perdón cuando se equivoca, y guíe a sus hijos mostrando los aprendizajes y reforzando lo que están haciendo bien.  

4. Ser referente. ¿A quien va acudir su hijo(a) en caso de una decisión o duda sobre el dinero?
Cierto día me hijo estando en secundaria, vino a mí y me hizo una consulta, y una vez que se la respondí, me dio las gracias. Y al preguntarle el porqué de esa pregunta, el me dijo que le había hecho la misma consulta en la secundaria a un profesor, y solo quería verificar si lo que el profesor le dijo estaba bien, y se volteó y me dijo: “Es que quería venir a la fuente más segura”.  

Esa experiencia me llenó de alegría, pues si algo todo papá y mamá debe anhelar es que nuestros hijos nos vean como un referente a quien acudir en momentos de duda, y que sepan que aunque no somos perfectos estamos ahí para ayudarles y apoyarles.  

El ser referente no se impone, sino que se gana. Con nuestro esfuerzo y ejemplo nos podemos ir ganando el derecho de ser la primera referencia de nuestros hijos, no solo en materia financiera sino en otras áreas de nuestras vidas.  

Reflexión: 

El sabio Rey Salomón dijo:  

“Instruye al niño en el camino correcto, y aún en su vejez no lo abandonará”( Proverbios 22:6  )  

Instruir tiene que ver con dar herramientas a nuestros hijos, no solo instrumentos materiales como una calculadora, sino instrumentos de vida como los que hemos compartido en este artículo.  

Me gusta ilustrar este pensamiento con la figura del Fútbol o Soccer como se le llama en los Estados Unidos, igual sucede con el resto de deportes como béisbol o basketball. Cada vez que hay eliminatorias para el mundial, cada país hace valer su casa, es decir su estadio pues conoce las condiciones del terreno, está acostumbrado a jugar en ese lugar, la gente da un fuerte apoyo, y puede hacer valer su condición de local para sacar ventaja en el juego. Para las eliminatorias de Brasil 2014 los Estados Unidos hizo jugar al equipo tropical de Costa Rica bajo una densa nieve a muy baja temperatura. Eso fue muy ventajoso para los jugadores norteamericanos. Es decir, cada quien saca ventaja de ser local. Lo mismo debemos hacer los padres y madres, ya que mientras nuestros hijos están pequeños todo se desarrolla en casa, es su voz, es su terreno, son sus condiciones, es su ambiente. Usted tiene todas las de ganar en su terreno es decir en su casa.  

Y luego los equipos deben jugar de visita en otros países para poder clasificarse para ir al Mundial de Fútbol. Desde luego, jugar de visita tiene más desafíos pues usted no conoce tan bien el terreno, tienen voces contrarias en las graderías, y el clima no siempre le favorece. Lo mismo sucede cuando los hijos van creciendo, ya usted empieza a jugar de visita. Sus hijos empiezan a oír otras voces, el terreno de la comunicación varía, y ahora hay muchas formas de comunicarse con ellos, y el terreno no es tan bien conocido por usted. La moraleja es “saque provecho de jugar en casa de local, mientras sus hijos se lo permitan.” De esta forma, cuando le toque ir a jugar de visita, y posteriormente, cuando ellos se casen o decidan ir a vivir de forma independiente, entonces usted para a ser 100% visita. Se esperaría que usted coseche lo que sembró en sus corazones, y que ellos hayan internalizado los principios que papá y mamá les enseñaron y tomen decisiones adecuadas.  

Los hijos nacen sin saber muchas cosas, y van aprendiendo en el camino. Instruir es tomarse el tiempo para escucharles y corregirles, a veces va ser necesario dejarles que se equivoquen para luego aprender la enseñanza, y poco a poco delegarles más responsabilidades hasta que ellos tomen sus propias decisiones.  

Ellos deben aprender a distinguir sus enseñanzas y la voz de Dios expresada a través de todas las Sagradas Escrituras para que siempre tomen las mejores decisiones.  

Desafío:
Para empezar dele gracias a Dios cualquiera sea su situación, y realice un acto de generosidad y desprendimiento con sus hijos. Sin decir una palabra, deje que sus hechos hablen por usted.  Además acompáñeles a abrir una cuenta de ahorro desde pequeños, y si son adolescentes podrían empezar también un ahorro a largo plazo. 

Ejercicios de autoevaluación:  

Pídale a su hijo o hija que piense en algo para lo cual desea y necesita ahorrar, puede ser algo sencillo como ir al cine, comprar un balón o una muñeca entre otros. Averigüen el precio y se ponen un plazo de ahorro, abriendo una cuenta en una entidad financiera de confianza, decidan la cantidad a ahorrar por mes hasta alcanzar la meta. Luego vayan juntos a hacer la compra y lograr ese sueño de su hijo(a) 

Una linda actividad que puede desarrollar junto con sus hijos e hijas es pedirles que elijan artículos que no utilizan y que están en buen estado, para darlos a otras personas que lo valoran y lo necesitan. O bien, elija una persona con quién compartir, y junto con sus hijos ayude esa persona.  

Espero que este artículo te haya inspirado a guiar a tus hijos en el correcto manejo del dinero. 

Puedes adquirir el libro completo Lo Tuyo, Lo Mío y Lo Nuestro en Amazon, y así desarrollar más tus habilidades personales y familiares en el manejo de las finanzas. 

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Gracias por tu confianza. 

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