El pánico del alza de los precios

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Ser firme en los valores. No acepte negocios “ilícitos” para salir de la deuda, el costo puede ser muy caro para usted y los seres que ama.

Por Javier Angulo Cardinale

Combina principios prácticos bíblicos y garantías específicas de la Palabra de Dios y descubrirás que los precios elevados no tienen que causarle a los cristianos ser presa del pánico.

1. El problema definido

Nadie necesita decirnos que los precios están aumentando. Los precios del combustible tanto como otros bienes de consumo que fluctúan con el subibaja del mercado y la demanda, nos afectan.

No tenemos que ser genios de la economía para darnos cuenta que esos mismos aumentos que estamos enfrentando como consumidores tienen también que ver con aquellos que producen. Y si es comida, materiales de construcción o automóviles, ni se diga, las alzas que experimentamos en nuestras propias familias son afrontadas por aquellos que operan en ventas al detalle, al por mayor y también manufacturas.

Es más que solo un cliché decir que un aumento brutal en los precios puede producir un efecto dominó de los problemas financieros en cualquier nivel.

A mediados del 2008, la encuesta Gallup realizada en Estados Unidos preguntó a los consumidores estadounidenses cómo ellos le hacían frente al aumento de los precios y los resultados fueron los siguientes:

-Más del 80% hizo un esfuerzo para encontrar el precio más bajo de los productos que compran.

-Cerca del 75% redujo las salidas a comer, recreación y el entretenimiento.

-Casi el 60% trató de controlar los gastos con un presupuesto mensual.

-La mitad compró artículos más baratos y de menor calidad.

-Muchos compran más a menudo en vez de comprar cantidades grandes de bienes de consumo.

2. La solución bíblica

Ahora, esas respuestas del sondeo son la clase de acción que cada familia, especialmente aquella de ingresos fijos o limitados, realmente podría hacer para beneficiarse al practicar esa clase de ajustes en su estilo de vida.

Luego, al combinar principios prácticos bíblicos y garantías específicas de la Palabra de Dios, se puede descubrir que los precios elevados no tienen que causarle a los cristianos ser presa del pánico. Por ejemplo:

-Buscar la ayuda del Señor, más que la de la economía o del gobierno, proveerá de una gran confianza en Dios.
“Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta.” (Salmos 34:10).

-Vivir tu vida basada en la presencia justa del Espíritu de Dios, te ayudará a evitar todo tipo de problemas impuestos.
“Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. La ira de Jehová contra los que hacen mal, para cortar de la tierra la memoria de ellos. Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias.” (Salmos 34:15-17).

-La confianza en Dios y en sus principios bíblicos te dan una guía para tu vida y te preparan para alejarte de las oportunidades imprudentes que ofrece el mundo.
“El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y reciben el daño.” (Proverbios 22:3).

-Permanecer en las verdades firmes de Jesucristo mismo debe darle a cada cristiano el conocimiento de que Dios es el que nos está guiando y no las circunstancias.
“No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.Os he dicho estas cosas estando con vosotros.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñara todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (San Juan 14:18, 25-27).

3. Una perspectiva Cristiana

Todo creyente necesita entender que Dios usa el dinero con el propósito de ayudarnos a desarrollar nuestra honradez.

Es importante entenderlo. Solo piensa en esto, nuestras vidas giran alrededor de hacer, gastar y ahorrar dinero. Cuando Dios sabe que Él puede confiarnos los fondos que ÉL provee, quizás entonces Él nos confiará responsabilidades más grandes (véase San Lucas 16:11).

Debemos reconocer que cuando los cristianos se preocupan y se frustran por el dinero, esto puede revelar que Dios no está en control de sus vidas.

Larry Burkett acostumbraba decir que “Dios nunca usa el dinero para preocuparnos”. Por el contrario, El nos promete satisfacer las necesidades de aquellos que ponen su confianza en Él (véase San Mateo 6:25).

Así que debemos aceptar el hecho de que Dios a menudo usa el dinero (o la falta de él), como una herramienta para mostrarnos que ÉLl está en control total, con el fin de ver cuánta confianza realmente tenemos.

Nuestra responsabilidad es confiar en el Señor y aceptar nuestra posición como administradores de Sus posesiones, tengamos mucho o poco (véase San Mateo 6:32-33).

Depende de Dios. no tengas pánico cuando los precios suben o la economía se estanca, confía en Dios, porque puedes salir adelante sin un préstamo.

Próximamente, artículo posterior: “Estilo de vida satisfactorio”.

Harvey Nowland es un escritor independiente que vive en Gainesville, Georgia. Derechos de autor 2008 Harvey Nowland. Usado son con permiso. Todos los derechos reservados. Traducido por Yesennia Calvo para Enfoque a la Familia

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