Antes de Decir ¡Sí ACEPTO !, parte III

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De igual manera, la celebración debe ajustarse a lo que deseen los novios.

Por Javier Angulo Cardinale

Debido a que la realidad financiera de muchas parejas no les permite ostentar muchos lujos y vienen de familias algo limitadas, deben organizar un plan de ahorro y de ser necesario, ambos reducir algunos gustos para que puedan invertir en tres modalidades: un plan para la boda, otro para la fiesta y otro para la luna de miel. Eso les dará una idea de cuánto tiempo deben ahorrar para definir la fecha de la boda, financiar la fiesta, la luna de miel y el equipamiento del hogar. Definan un plan de ahorro y de ajuste de gastos para reunir el dinero necesario ¿Cuánto y por cuánto tiempo debemos ahorrar por mes?

NUESTRO presupuesto, TU presupuesto y Mí presupuesto

Finalmente empieza la aventura en la que ya no va ser tu presupuesto, ni mi presupuesto, sino, nuestros presupuestos. ¿Cuánto ocupamos mes a mes para cubrir nuestras necesidades y disfrutar de tiempo juntos, sin que nada nos falte? Aquí es donde se inicia la otra aventura, ya no va a ser tu dinero, ni mi dinero, sino nuestro dinero.

Juntos elaboren el presupuesto del Hogar con las necesidades básicas para definir y estimar cuánto dinero van a requerir para vivienda, alimentación, transporte, salud, recreación, ahorros, pago de deudas (si las hay), ayudas a la iglesia, ayudas a la familia, gastos de los hijos (si hay hijos de alguno o de ambos), vestimenta y transporte, entre otros.

Este presupuesto lo deben elaborar juntos. Luego cada uno elabore el presupuesto para los gastos de él con lo que ocupa para sus gastos diarios como transporte, comida y otros gastos. Ella también debe tener su presupuesto por aparte para sus gastos de transporte y sus actividades. Esto tiene el propósito de asegurar que a ninguno de los dos les hará falta dinero para su día a día. Recuerde incluir un ahorro de ambos, y de ser posible adicional un ahorro para él, y un ahorro para ella.

A continuación un diagrama de cómo puede organizarse esa forma de administrar, en la que el Ingreso de ambos se suman y se distribuyen entre tres:

La clave es que primero elaboren el presupuesto familiar, asignando una parte del salario o ingreso conjunto para los gastos comunes. Idealmente deberían asignarse un dinero disponible a cada uno para gastar. Este dinero puede ser en cantidades iguales, salvo que las actividades de uno de los dos requiera más dinero. Esta decisión no es fácil si cada uno está acostumbrado a organizar sus gastos. Por ejemplo, si el salario conjunto es 150, pueden asignar 100 al presupuesto común, y 25 a cada uno para sus gastos individuales.

Hay parejas que se distribuyen qué gastos comunes del hogar van a cubrir cada quien. Esto puede funcionar, al igual que unir en una misma cuenta sus salarios, siempre que se lleve el orden, y cada quien tenga su dinero disponible para sus gastos personales.

Errores a evitar:

– Creer que si solo uno trabaja fuera de casa, es quien debe recibir más para gastar.

– Que quien gane más tenga más dinero asignado.

– Un cónyuge asigna mesada al otro, cuando lo mejor es que sea de común acuerdo.

Lo mejor es revisar quincenal y mensualmente el desempeño del presupuesto para ver si se cumple o debe ajustarse, tanto el del Hogar como el de ella y el de él.

Revisen y ajusten de ser necesario. ¿Cómo vamos y qué podemos corregir? Una cosa es sentarse a soñar y planear y otra es la realidad al enfrentarse a los gastos:

-TU Presupuesto

-Nuestro Presupuesto

-Mi Presupuesto

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