Qué hacer con un marido muy tacaño y controlador de los gastos

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No arriesgue su relación por la obsesión de controlar TODOS los gastos y el dinero.

Por Javier Angulo y Tanya Brizuela

¡Todos los extremos son Malos! Cuidar las finanzas es bueno, pero excederse en controles puede causar serios problemas en su familia. De ahí surge la pregunta ¿Cómo se sentiría usted si su cónyuge no le da ni un centavo para una mamografía o una cita médica, si su pareja le pide cuentas de cada moneda que usted gasta, o aun peor si él o ella controla hasta lo que gasta en comida, higiene o en sus hijos?

El material elaborado a continuación tiene como propósito ayudarle a evaluar si en efecto el exceso de control está llevando a su familia a estados emocionales que los alejan de la armonía, paz y amor que regularmente deberían reinar en el ceno del hogar.

Por si al exceso de controles en los gastos se le suman las presiones de las deudas, y otros conflictos de pareja, pueden ser una combinación muy riesgosa que puede dar al traste con la relación si no se abordan de manera adecuada y oportuna.

Síntomas de una persona controladora en las finanzas

  1. Obsesivo controlando cada centavo; lo que es bueno, sin embargo en extremos puede ser dañino y crear un mal ambiente en el hogar. Es decir, el ser meticuloso y ordenado es bueno sin duda alguna es una virtud muy beneficiosa para toda la familia, ahora bien, cuando esto se lleva a extremos insanos es dañino, y crea un ambiente tenso en el hogar.
  2. Agarrado o tacaño con su pareja e ignora las necesidades de quien ama. Cuando el abuso del control sobre el dinero nos lleva a realizar acciones contraproducentes para la salud tanto física como emocional, estamos ante un área que requiere mejora para el bien familiar.
  3. Pide cuentas por cada gasto pero NUNCA da cuentas de lo que gana, gasta o ahorra. Las relaciones familiares están basadas en la confianza y ésta se basa en dar y recibir acciones que demuestren transparencia en el hogar.
  4. Se comporta como si fuera el JEFE de todos en la familia, de su pareja, de sus hijos, dando órdenes a diestra y siniestra, y tomando decisiones aisladas. Todo lo anterior en lugar de comportarse como esposo/a y padre/madre, es decir, dialogar, pedir por favor la ayuda de los otros miembros de la familia y colaborar él mismo en las tareas del hogar y en el sano ahorro familiar.
  5. Hace sentir inferior a los demás miembros de la familia. Socava la autoestima y capacidades de las personas más cercanas, como lo son su cónyuge e hijos/as.

¿Qué hacer?

  • Trabaje en usted misma/o. Ya que la auto-estima puede ser afectada. Usted es una persona valiosa. Reconozca sus virtudes y lo que usted aporta al hogar, que generalmente va más allá de lo financiero.
  • Busque un RESPIRO FINANCIERO, por medio de formas de generar u obtener otros ingresos, que le permitan a usted cierto grado de independencia financiera y no depender 100% de su pareja para atender sus necesidades.
  • Exprese a su pareja sin temor y con respeto lo que piensa. No siga guardando silencio, cómo la actitud de él o ella tan CONTROLADOR/A le hace sentir a usted, el trato que le da que le hace sentir a gusto.
  • Propóngale que trabajen un plan conjunto y distribuyan los ingresos, especialmente este fin de año, de acuerdo a lo que ambos consideran importante. Los límites financieros son mejor aceptados y ejecutados si todos los miembros de la familia los valoran necesarios y justos, si todos expresan los sentimientos que les generan, esto ayuda a saber lidiar con los desacuerdos y evitar los conflictos e injusticias.
  • Busquen consejo de un especialista, que les ayude a mediar en esta situación, especialmente si hay riesgo de agresión o si no llegan a un acuerdo. No dude en buscar ayuda experta, confíe en alguien que con buenas recomendaciones busque lo mejor para el bienestar de toda su familia, empezando por usted misma/o.

Unas palabras para los CONTROLADORES

  1. Nunca subestime los sentimientos de su pareja.
  2. Preste atención a quejas abiertas o quejas pasivas de su pareja.
  3. Consulte a su pareja si cree que va todo bien y si está de acuerdo en la forma de planear, y utilizar el dinero familiar.
  4. No arriesgue su relación por la obsesión de controlar TODOS los gastos y el dinero.

Para recordar:

Si su esposo/a es controlador/a, tome un tiempo a solas con él o ella esta semana, conversen sobre la situación y cuéntele cómo les está afectando como pareja y como familia.

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