Acciones irracionales en el uso del dinero

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El dinero es visto con el lente de las creencias de la persona, por eso se utiliza según los valores que profese la persona.

Por Kathia Morales y Javier Angulo

El uso del dinero es algo que nos concierne a todos. Todas las personas, de una u otra forma estamos ligadas al uso y manejo del dinero. Es algo cotidiano y mueve en mucho las relaciones interpersonales. Pero, ¿por qué afecta tanto el uso del dinero en nuestro diario vivir? ¿Por qué nos lleva a tomar, en muchos momentos, decisiones inadecuadas?

El uso y manejo que le demos al dinero y lo que hagamos con él y con la forma de obtenerlo, dependen mucho de nuestros pensamientos, del valor que le damos (no el valor monetario, sino el significado que nosotros le demos) y del grado de satisfacción que tengamos con las actividades que realizamos a la hora de conseguir ese dinero, incluso de las metas que tenemos proyectadas.

Se dice popularmente que el dinero es la fuente de muchos males, sin embargo el problema no es el dinero sino el uso que le damos o los medios que se utilizan para conseguirlo.

El dinero es visto con el lente de las creencias de la persona, por eso se utiliza según los valores que profese la persona. Algunas personas creen que todo lo material son medios que Dios nos da para poder satisfacer nuestras necesidades y ayudar a los demás, otras simplemente ven el dinero como una fuente de auto-realización personal.

Un gran error que las personas podríamos cometer es valor al dinero como un fin y no como un medio para satisfacer nuestras necesidades. Creemos que en el dinero está “la felicidad”, lo que sucede es que cuando logramos conseguirlo nos damos cuenta así no se alcanza la felicidad, y entonces queremos más y cuando llegamos a la nueva meta tampoco lo logramos, lo que puede detonar un desenfreno por querer tener más y más a costa de lo que sea.

Muchos problemas se dan cuando las personas no tienen alegría, sino un apego y dependencia egoísta y desordenado que le hace desear más y juzgar a los demás, y lo que es peor, juzgarse a sí mismo, por lo que se tiene y no por lo que se es.

Cuando uno conversa con alguien que tiene presiones financieras, se da cuenta de que realmente las presiones no se dan por necesidades reales o básicas, sino que se dan por gustos, deseos o necesidades creadas por el medio en el que se desenvuelve.

Una necesidad básica es, por ejemplo, la comida, el vestido, la vivienda, la salud. Pero cuando no solo necesito vestirme, sino que lo que deseo es una prenda de X tienda de X marca, eso genera presiones que nos hacen derogar más dinero del que tal vez podíamos gastar. O que ya no solo es la necesidad de comida sino de ir con regularidad a X restaurante. En fin, esa cantidad de “necesidades creadas” hacen que gastemos más dinero y algunas personas pueden hasta gastar más de lo que pueden.

Esas presiones que creamos, o que permitimos que los demás nos hagan, llevan a muchas personas a tomar decisiones equivocadas que afectan su estado de ánimo, su salud y su vida familiar y social.

Fuentes de Crisis Financiera

Existen tres fuentes de crisis financiera que las personas podemos eventualmente enfrentar:

Razones Internas

Razones Externas

Una combinación de las dos anteriores

Las razones internas tienen que ver con decisiones que YO tomo, inducidas en ocasiones por el afán de enriquecerse, dejarse llevar por los impulsos y tomar decisiones por emociones, falta de planificación y asesoría, exceso de confianza y riesgos no previstos. Esto hace que las personas tomen decisiones erradas que los llevan a gastar más de lo que ganan, a endeudarse sin necesidad, sobre-endeudarse, o entrar en negocios “ilícitos” para obtener más dinero, entre otros.

Las razones externas están relacionadas con eventos externos ajenos a su control que le afectan directamente. Por ejemplo, desastres naturales, incendios, pérdida del empleo, un accidente, una separación o divorcio, pérdida de un ser querido, o un robo o asalto. Usualmente son imprevistas y no tenemos control sobre ellas.

La combinación de las anteriores se da cuando por ejemplo sube mucho la tasa de interés y limita nuestra capacidad de pago, de lo cual somos co-responsables por no haber hecho el ejercicio de “qué pasa si.sube la tasa y por ende la mensualidad”, el no contar con un fondo de emergencia también puede crear crisis pues cuando se presenta un imprevisto la persona  recurre a la deuda, hacer inversiones riesgosas que luego me lleven a perder el capital por falta de asesoría o por asumir más riesgo de los recomendados, comprar un auto usado que luego observe dinero en reparaciones imprevistas, entre otros.

¿Cómo reacciono a la Crisis Financiera?

Hay que entender que las personas tenemos diferentes tipos de personalidad que puede de alguna manera determinar cómo yo reacciono ante las presiones. Cada quien debe “conocerse”, por ejemplo hay personas que bajo estrés pueden comportarse de la siguiente manera:

  • “Congelados” se quedan paralizados y no hacen nada.
  • “Guantes” Agresivos en sus palabras y acciones (Tirar la puerta, alzar la voz, proferir improperios).
  • “Avestruz” se esconden físicamente.
  • “Isla” se alejan de las personas, no van a actividades sociales, se sumergen en la tele o la música.
  • “Burlones” son sarcásticos y atacan con sus palabras en forma de broma.
  • “Expertos” creen que esto lo resuelven así y no consultan a nadie… después se lamentan, se meten en más deudas, buscan apostar, caban más hondo.
  • “Misteriosos” son un puro misterio, nadie sabe donde anda ni con quien, son una bomba de tiempo.
  • “Pobrecito” se sienten como un miserable que no merece vivir… cuidado pues pueden optar por comportamientos suicidas.
  • “Arriesgados” son personas que se meten en terrenos peligrosos como drogas, delincuencia, préstamos o negocios de dudosa procedencia que luego los amenazan, con gente que ni conocen.
  • “Escapes riesgosos” empezar a beber en exceso, consumir drogas, o pastillas, irse de fiesta, o buscar otra relación amorosa para huir.

Cada uno de nosotros tiene un nivel de “elasticidad” es decir, que tenemos cierta capacidad de estirar hasta donde las emociones lo permitan. Eso también se conoce como “resiliencia”  que es la capacidad de asimilar o amortiguar los golpes o las crisis. Cada quien sabe cuando ya está a punto de romperse su nivel de tolerancia emocional.

Acciones claves para bajar el estrés…

  • Detectar como estoy reaccionando ante la crisis.
  • Asumir su responsabiliad en la situación
  • Hable: Abrirse con alguien que le puede ayudar, en casa, empleo, banco, iglesia, evite malos consejos.
  • Buscar ayuda técnica.
  • Buscar ayuda emocional.
  • Buscar ayuda espiritual.
  • Acate las recomendaciones y no abandone el proceso
  • Dar pasos para corregir

Hay dos manifestaciones al enfrentar una crisis financiera.

  1. Entrar en procesos de culpabilidad: que profundiza la depresión o el desánimo. Esto crea sentimientos de culpa, y pueden producir depresión.
  2. Culpar a otros. Con esta actitud no se asume la responsabilidad o contribución a la crisis.

¿Qué hacer para no volver a caer?

  • Tener visión del futuro, y definir de forma adecuada el lugar que le doy al dinero. Saber que en el dinero no voy a encontrar la felicidad, ya que la felicidad no es un fin, es algo que construye en el diario vivir.
  • Cuidar el ambiente en el que se desenvuelve, ya que la presión de los “amigos “ puede ser muy fuerte y llevarle a tomar decisiones erradas, si no tiene valores firmes.
  • En relación con lo anterior es fundamental tener valores y principios fuertes y arraigados, que sean inconmovibles a pesar de las circunstancias y el ambiente.
  • Póngase límites. El uso del dinero debe ser planeado y moderado. Gastar en la medida de nuestras necesidades e ingresos.
  • Saber que usted vale por quien es, no por lo que tiene o por lo que aparenta. Hay que crecer en una autoestima saludable y estable.
  • Educar a los niños, en ocasiones les inculcamos muy malos hábitos y les enseñamos a valorar y juzgar a los demás de manera superficial.
  • Sepa que usted es un buen papá o mamá, hijo o hija, no en la medida en que compre de todo a sus seres queridos, sino en la medida en que le transmita valores, comparta con ellos y les demuestre amor incondicional.
  • No adquiera más de lo que necesita. Eso hace que usted se forma necesidades falsas. Dele al dinero el lugar que debe tener, no lo endiose.
  • Aléjese de sitios o personas que le tientan a tomar malas decisiones.
  • Tenga claro el estilo de vida que desea, que esto sea un proyecto de vida con su pareja y familia. Pero estilo de vida no se refiere solo a lo material, sino en cuanto a salud, vida de familia, trabajo, vida espiritual.
  • Recuerde que el éxito en el manejo del dinero no solo se refiere a la cantidad que ingresa, sino a la forma en que lo administre.
  • Fortalezca su FE.

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