Mujer y Plenitud

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Una mujer completa no necesita muletas, vive y se entrega día a día, y cuando se enamora se entrega a ese amor sin dejar de ser ella misma.Madre Teresa de Calcuta

Por Vilma Saborío Castro

¡Que nadie haya sido tan afortunado en  darse cuenta el gran tesoro que eres, no significa que brilles menos!

A lo largo de la historia, y en diferentes culturas, se ha visto un notable cambio en las funciones que realizan  las mujeres y en la posición que han ocupado en la sociedad, sin embargo  lo único que se mantiene igual es que somos poseedoras de una gran riqueza que algunas aún tienen que descubrir.

El primer gran paso que se debe dar es ser una mujer con todo el esplendor, recordar que el gran arquitecto y diseñador del mundo nos creó, las mujeres somos  el cierre de oro de la creación, hechas y diseñadas para triunfar llevando dentro de nosotras una chispa maravillosa llamada amor, que fluyo directamente del corazón de Dios.

Fuimos creadas para ser compañeras en equidad, no esclavas ni competidora de los hombres, sino que para dar lo mejor que cada una lleva dentro de sí. La esencia de ser mujer es algo preciado que tenemos que descubrir, vivir y dar al mundo que nos rodea.

Somos importantes en la vida, en la lucha diaria, en la sonrisa, que siempre estamos dispuestas a regalar, en la palabra cariñosa, en el gesto encantador, y en ser esa pizca de sabor para los que nos rodean.

Como todo ser humano, merecemos ser amadas, pero ¡amadas de verdad! de todos aquellos que nos respetan, que nos llevan de la mano, pero que siempre y en todo momento nos permiten ser, sentir y prosperar, si alguien en el camino nos trata de aquietar,  arruinando ese amor que se ha entregado, no debe ser motivo para disminuir como persona, seguimos siendo nosotras mismas, aunque claro el dolor nunca es fantasía es tan real.

Tenemos permitido llorar, pero solo por un tiempo, luego hay que levantarse y saber que cualquiera que no supo valorarnos, no ha sabido disfrutar de ese manantial de riquezas que llevas dentro.

Al ser auténticas empezaremos a descubrir ese gran amor primero hacia nosotras, deseando siempre estar en el primer lugar, nunca ocupar el segundo tratando de llegar al primero, ser la amante secreta es un camino que no será nada agradable y con el que se tendrá que cargar un equipaje muy pesado de dolor y abandono. Recuerdemos que mereces solo ese primer lugar, el ser amada, valorada y tener claro para nosotras que no valemos menos porque alguien nos valore equivocadamente, no debemos aceptar lo negativo que otros nos lancen.

Tenemos la inmensa oportunidad de desarrollar y vivir quienes somos, con todas esas cualidades y virtudes que nadie podrá tocar, debemos ser muy firmes y no permitir que nos irrespeten, no somos menos valiosas que otros, somos completas y tenemos la capacidad de sacar de lo oscuro esa luz que ilumine la senda para la recuperación y llegar a la cima.

Sólo porque alguna situación especial en nuestras vidas no parece estar floreciendo no significa que necesitemos cambiar nuestra esencia. Sigamos brillando, sigamos caminando, sigamos viviendo, sigamos siendo exactamente como lo que somos: ¡Mujeres plenas!

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