Cinco Desafíos de las Finanzas de las Familias Extendidas

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Sea Firme y Establezca reglas claras, aclaren expectativas y pongan límites con anticipación.

Por Por Javier Angulo y Tanya Brizuela

¿Será cierto que cuando uno contrae matrimonio se casa sólo con el cónyuge? o ¿también se forman lazos relacionales con la familia?, y como la vida es integral, las relaciones afectivas no sólo incluyen el corazón sino también la billetera.

Ahora bien, a pesar de que en algunas ocasiones esta tarea se torna algo compleja, no es secreto que cada uno de nosotros desea tener buenas relaciones con los familiares, ya sea el núcleo familiar o la familia extendida, y es que la familia es la que más comúnmente ayuda en los momentos de necesidad. Ese apoyo es lo que permanece aunque todos los demás huyen ante la dificultad, incluyendo las dificultades financieras.

¿Qué es una familia extendida?

Cientos de años atrás los tipos de familia eran más extensos, eran tribus y clanes. Aún para algunos existen personas con las que no se comparten lazos sanguíneos, y sin embargo, son considerados parte de la familia.

Ahora bien, en la actualidad las familias extendidas son aquellas en las que se suman al grupo familiar primario (papá, mamá e hijos/as), otras personas que entran en la categoría de familiares (abuelos/as, suegros/as, cuñados/as, concuños/as, tíos/as, primos/as, sobrinos/as, tíos/as-abuelos/as, yernos/nueras, (bis) nietos/as, padrastro, madrastra, entre otros).

Dependiendo cómo convivan estas familias se pueden dar dos situaciones principales en las que vemos involucradas las finanzas:

La primera y más crítica es la de convivir con abusadores financieros, es decir, vivir bajo el mismo techo con uno o más miembros de la familia extendida que no están dispuestos a aportar su grano de arena por el bienestar común, lo que incluye las finanzas. Esto implica que se crean dinámicas en las finanzas en las que intervienen no sólo él y ella sino otros familiares que se comportan de manera dominante. Esto puede crear conflictos si no se maneja de forma adecuada y asertiva. En este caso la tensión puede ser secreta hasta que termina en la ruptura de las relaciones o en el abuso financiero de uno de los familiares sobre otros.

La segunda situación es asociarse en aventuras financieras, esto es ir más allá de convivir, para crear y llevar adelante negocios/proyectos juntos, prestarse plata, fiarse unos a otros, ayudarse si alguno está pasando un mal momento. Este es uno de los aspectos que provoca más “ruptura” en las relaciones con la familia extendida, ya que muchos quedan en la quiebra, son embargados o embarcados en compromisos financieros que nunca debieron entrar.

La tercera situación es más circunstancial e inesperada: celebrar juntos las fechas especiales, lo que deja muchas dinámicas a resolver como ¿con quién lo pasamos con su familia, la mía o ambas?, Si vamos a comer fuera de casa ¿quién paga la cuenta, cuentas separadas, quién asume el gasto del homenajeado si es un cumpleaños o aniversario?, ¿dónde vamos? Estas situaciones pueden causar presión sobre los miembros de la familia al hacerles incurrir en gastos para los cuales no estaban preparadas o no tenían programados en el presupuesto familiar.

Cinco Desafíos

Hoy queremos presentar cómo en estas dinámicas familiares se incluyen las finanzas, y si las relaciones humanas son complejas se tornan aún más delicadas de manejar cuando entra en juego el dinero. Por lo que a continuación presentamos cinco desafíos por medio de los que podemos fortalecer las relaciones familiares:

Tener expectativas claras: Cuando un familiar vive en nuestra casa se generan muchas preguntas que es necesario contestar entre todos: ¿Quién va a aportar, qué, cuánto y por cuánto tiempo? ¿Qué cubre el aporte económico: comida, lavado, planchado, teléfono…? ¿Quién paga el teléfono? ¿Cada cuánto tiempo se va a ajustar el aporte? ¿Quién decide cuánto aumentar? ¿Qué hacer si alguno pasa por una crisis?

Por ello, es vital tener conversaciones claras, ya que en algunas ocasiones podemos asumir cosas o detalles equivocados: por ejemplo, si un hijo o hija que trabaja se divorcia y regresa a casa se esperaría que colabore con los gastos. Sin embargo, en ocasiones se puede esperar un aporte superior al que es posible, o al que él o ella desea aportar. Por lo que es necesario tener una conversación clara que deje en firme porcentajes justos así como periodicidad según los nuevos gastos del hogar.

Por otro lado, es importante definir con antelación al salir a comer a un restaurante con estos familiares: ¿a dónde ir?, esto es importante porque procura que todos se sientan a gusto y nadie gaste más allá de sus posibilidades, luego ¿Cómo se paga la cuenta?

Evaluar muy bien antes de asumir aventuras financieras: ¿Qué beneficios vamos a obtener? ¿Qué riesgos corro? ¿Qué pasa si alguno de los involucrados falla con su compromiso? Hay que ser cuidadosos cuando comprometemos nuestros ingresos en grandes inversiones, como comprar una casa, o iniciar un negocio. Si la cantidad de familiares es considerable, y se valora una inversión para hacer la casa más cómoda hay que dejar en claro quiénes van a apoyar económicamente la decisión.
De igual manera, hay que tener en cuenta cómo afrontar los compromisos, si uno de los miembros de la familia extendida se independiza, se va del hogar y se pierda su aporte ¿Qué haremos? Aún las decisiones familiares que parezcan más sencillas, pueden tener repercusiones incómodas si no se deja en claro la posición de cada uno al enfrentar los gastos del grupo familiar.

¿Cómo cubrir Imprevistos o gastos extraordinarios?: por ejemplo, ¿cómo se asumirán las reparaciones de la casa? ¿Cómo se cubre el mantenimiento normal como pintura? ¿Aportarán todos los miembros del hogar?, ¿Cómo van a aportar?, incluyendo al primo Carlitos. Esto se debe definir de antemano, al igual ANTES de contratar un servicio (por ejemplo televisión por cable) para ver si todos están de acuerdo y pueden hacerle frente. Se deben definir estos factores antes de que sucedan, así todos tendrán claro qué le corresponde a cada uno, por ejemplo, ¿cómo se enfrentarán los gastos cuando el lavatorio del baño se dañe o el refrigerador sufra una avería?

Estas negociaciones son muy propias de cada familia, ya que esto depende de la estabilidad económica del hogar y las relaciones dentro de la familia. Cuando el presupuesto está más ajustado se requiere un mayor trabajo en equipo y deseo de colaborar para suplir los gastos.

Poner límites desde el inicio sin preferencias: Tiene que haber una “cláusula de salida” contra los “abusadores financieros” (por decirlo de alguna manera) que le permita a los familiares más responsables tomar decisiones con relación a los más irresponsables. Por ejemplo, ¿será inadmisible una factura telefónica que sobrepase los 25 mil colones? ¿Qué hacer si uno de los miembros incumple su compromiso? atentando contra el bienestar del resto de la familia, ¿Qué pasa cuando una persona divorciada invita a su nuevo cónyuge a vivir en casa? ¿Cómo manejar esas tensiones financieras con otros familiares y definir quién aporta qué? ¿Quién se va quedar con qué si alguno se va de casa? es clave para la paz del hogar y salud financiera. Cuando se conocen las reglas y se sabe las consecuencias de quebrantarlas hay mayor claridad de qué daña las finanzas y las relaciones familiares, y qué las beneficia.

Ser transparente en las ayudas: Si bien ayudar a la familia es una noble acción se debe ser transparente en el uso y las ayudas. Por ejemplo, definan ¿A quién ayudamos y porqué?, ¿cuándo y cuánto dinero puede ser prestado y por cuánto tiempo?, ¿Cuándo y cuánto es posible regalar sin afectar las finanzas de nuestro propio hogar?, ¿Cuándo se deberá reembolsar? y ¿Cuándo aceptar condiciones muy apremiantes y no se va a poder responder adecuadamente por el compromiso adquirido? Se debe responder con honestidad para evitar mal entendidos futuros. Otro problema podría ser ayudar a familiares sin consultar al cónyuge, las decisiones económicas se deben tomar en pareja. ¡Ahhhh! ¡Es que pobrecita mi chiquita que trabaja tanto… y en cambio ese vago! Cuidado con etiquetar o caer en preferencias.

Como dice el dicho: ¡Cuentas claras amistades largas! Es decir, cuando hay honestidad la vida sabe mejor. Evite conductas que puedan producir resentimientos familiares, no tenga preferencias y sobre todo procure ser usted un miembro de la familia que ayuda a que las relaciones familiares mejoren.

Recuerde:

– Identifique si hoy se dan conflictos financieros con abuelos/as, suegros/as, cuñados/as, concuños/as, tíos/as, primos/as, sobrinos/as, tíos/as-abuelos/as, yernos/nueras, (bis) nietos/as, padrastro, madrastra u otros.

– Sea Firme y Establezca reglas claras, aclaren expectativas y pongan límites con anticipación.

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