¿Cómo criar Hijos e Hijas Financieramente Saludables?, parte I

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Nuestros hijos e hijas deben aceptarse a sí mismos de forma saludable, con una buena autoestima.

Por Javier Angulo Cardinale

¿Fue usted formado(a) para ser una persona financieramente saludable?

El cumpleaños número 13 de mi hijo Stefano, me hizo reflexionar que para cambiar la sociedad y la cultura financiera de las nuevas generaciones mañana, es necesario trabajar en desarrollar principios claves en nuestros hijos hoy. Sus finanzas serán el resultado de lo que ellos son, y no de lo que hacen hay que enseñarles a ser más que a hacer o tener cosas, de ahí que nuestro deber como padres es preparar a nuestros hijos para enfrentar de una forma diferente los retos del contexto social que les tocará vivir.

Aspectos a tomar en cuenta en cuanto a la educación de sus hijos para que tengan finanzas sanas:

Siete leyes de la educación financiera a los hijos

1) La ley de la integridad.

Los jóvenes son tierra fértil, por ello, siembre semillas de integridad en sus corazones: La Integridad tiene su recompensa y no tiene precio. “Es hacer lo correcto porque es correcto aunque nadie me vea y aunque para la mayoría quebrantar las normas no sea tan grave.” A futuro no importa lo que su hijo decida hacer, va a actuar íntegramente en todas sus acciones tanto en lo privado como en lo público.

2) La ley de valorar a toda persona.

Enseñemos el valor de ser personas auténticas independientemente de lo que tengan y hagan. Que nadie vale más ni es mejor que otra persona por lo que tiene. Es importante que ellos y ellas comprendan que son valiosos por lo que son y no por sus logros, o sus posesiones. Por ejemplo: sean sus notas 100 ó 70 usted les va a amar igual, para que a futuro no busquen aprobación por logro. Antes se decía: “Estudie para ser alguien”, ¡¡FALSO!! usted ya es alguien, la educación es solo un medio para desarrollarse con oportunidades profesionales adicionales y aportar a la sociedad.”

3) La ley de la solidaridad.

Es más dichoso el que da que el que recibe. Es vital que nuestros hijos e hijas aprendan el valor del desapego a lo material. Lo cual no significa menospreciar y descuidar sus pertenencias o las de la casa, sino que aprendan a compartir todo lo que tienen. Esto no es fácil pues generalmente anteponemos nuestros deseos a los del prójimo. Afírmeles el dar sin crear en ellos sentimientos de culpa por la necesidad de otros, o por lo que ellos tienen hoy.

Junto a ellos, como ejercicio familiar, elijan artículos en buen estado tanto del hogar como algunos que les pertenezcan a ellos, y obséquienlos a otras personas que los necesitan. Hay riqueza en el compartir ya que nos hace generosos y crea sentido de comunidad, de que somos parte de un grupo más grande que está fuera de las paredes del hogar. Eliminar el egoísmo es la tarea.

4) La ley de la confianza.

Sus hijos/as deben confiar en las capacidades que Dios les ha dado. Todas las personas, incluyendo nuestros/as hijos/as vienen dotados de talentos y capacidades, los cuales deben aprovechar para crear los recursos que necesitan. Ellos/as deben entender que usted trabaja para generar sus ingresos, y que usted disfruta del trabajar, y que por ello le pagan un salario. Ellos/as deben aprender que ganarse su dinero no es ningún castigo.

Ahora bien, esto no implica que usted de vez en cuando no les va a dar un regalito, sin embargo, si nuestros hijos/as aprenden a generar riqueza con buenos principios van a poder generar riqueza en otros y empleo a muchas personas, incluso el poder ayudar a otros.

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