Cómo evitar solicitar un préstamo a pesar de las dificultades financieras

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Por lo tanto, ore y pida a Dios sabiduría para manejar la provisión que Él le ha dado. Y, asegúrese de que su ahorro tiene un propósito que refleje mayordomía bíblica para así evitar el acaparamiento.

Por Nowland Harvey

1. Definición del problema

En tiempos de dificultades financieras experimentar libertad de las presiones económicas parece ser sólo para unos pocos afortunados- para unos muy pocos afortunados.

Claro, la idea de ahorrar dinero durante una economía sombría puede parecer fuera de lugar para la mayoría de las familias, pero el hecho de que parezca un objetivo inalcanzable no quiere decir que es imposible de lograr.

Hábitos de ahorro

¿Cuál es la importancia de tener al menos un pequeño plan de ahorro personal? Desafortunadamente, el carecer de ahorros personales por lo general significa que los individuos tendrán que pedir prestado cuando se presenten emergencias.  Más importante aún, puede significar que estamos haciendo caso omiso de la Palabra de Dios.

2. La solución bíblica

Graneros y cultivos

Hay una clara diferencia entre el ahorro y el acaparamiento. El ahorro es bíblicamente correcto mientras el acaparamiento no lo es.

En Lucas 12:16-21, Jesús habla de un campesino rico que construyó más y más establos para guardar las cosechas extras que estaba acaparando. Ahora bien, a pesar de que no seamos agricultores con abundantes cosechas, debemos leer esa parábola detenidamente, ya que contiene sabios consejos bíblicos. Le animo a considerar la forma en que estos principios podrían aplicarse a su propia vida.

Cuando una persona acapara, separa dinero que no es destinado a ninguna razón en particular-de hecho a menudo el dinero no se utiliza, incluso, no se utiliza a pesar de que fuera realmente necesario. Puede ser que caigamos fácilmente en la práctica del acaparamiento, especialmente cuando se tiene un ingreso limitado y los tiempos económicos son difíciles.

En realidad, la diferencia entre el ahorro y el acaparamiento no es realmente sobre cultivos o dinero, se trata más bien de una cuestión de actitud. El ahorro es:

• Lo que hace un buen administrador.

• Una cobertura contra necesidades futuras específicas basadas en un plan bien definido de gastos – un presupuesto.

Sin embargo, el acaparamiento refleja una falta de confianza en Dios.

Las hormigas no necesitan palas de nieve

¿Qué tienen que ver las hormigas con un plan de ahorro racional? Proverbios 6:6-8 dice: “¡Ve a la hormiga oh perezoso! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! 7 No tiene quien la mande, ni quien la vigile ni gobierne; 8 con todo, en el verano almacena provisiones y durante la cosecha recoge alimentos.”

Parece ser que Dios dotó a las hormigas con una habilidad especial para calcular lo que tendrán que pasar en el invierno. Durante el verano y el otoño, las hormigas recogen y almacenan las provisiones necesarias en su hormiguero, para así proveer lo que toda la colonia necesitará durante el invierno.

Traducido a un escenario humano, de eso es lo que trata un ahorro personal, pensar en un requerimiento futuro, y apartar la cantidad necesaria para satisfacer esa necesidad a fin de que el endeudamiento no sea necesario.

Usted puede estar pensando que es más fácil decirlo que hacerlo. Pero quizás es porque usted no ha decidido a empezar a hacer lo que la Biblia nos aconseja hacer – ahorrar en forma regular.

Es importante desarrollar el buen hábito del ahorro, ya que puede ayudar a reemplazar malos hábitos de gastos que posiblemente hemos desarrollado. A propósito: En casa del sabio abundan las riquezas y el perfume, pero el necio todo lo despilfarra. (Proverbios 21:20).

3. Visualice sus ahorros como gastos personales

Sería fácil echarle la culpa a la economía por nuestra falta de ahorros personales. Después de todo, podríamos decir: ¡no estamos solos! No muchos parecen estar prosperando bajo el martillo de las condiciones económicas actuales. Además, podríamos alegar que no somos los únicos que se están endeudando. Pero, ¿será eso lo correcto?

Aquellas personas con ingresos muy bajos frecuentemente dicen que no tienen dinero suficiente para hacer un presupuesto. Sin embargo, entre más pequeños sean los ingresos, más importante aún es contar con un presupuesto, una planeación de cómo se va a gastar el dinero.

De manera similar, hay quienes tienen sólo cantidades mínimas de dinero excedente, por lo que suelen pensar que ahorrar es imposible para ellos. Esa perspectiva es lamentable, ya que la mayoría de las personas se las arregla para encontrar algo de dinero para gastar tontamente de vez en cuando. Pues bien, ¿por qué no arreglárselas para encontrar un poco de dinero destinado al ahorro también? Puede incluso considerar solicitarle a su banco que mueva una cantidad específica cada mes de su cuenta de cheques a una cuenta de ahorros. Visualice sus ahorros como gastos personales, eso verdaderamente es una manera sana para crearse el hábito de ahorrar.

Así que, ¿cuál es la perspectiva de ahorro personal que usted debe de tener en un entorno económico difícil?

• En primer lugar, recordar la diferencia entre el ahorro y el acaparamiento. Tenga un plan de ahorro intencional.

• Planee ahorrar con un propósito. El ahorro debe ser específico, con la perspectiva de satisfacer una necesidad futura. De esta manera, cuando regularmente apartamos una cantidad de dinero para satisfacer una necesidad próxima, no tendremos que pedir prestado.

• Tener ahorros personales también proporciona la oportunidad de ayudar a otros. Usted puede destinar un monto para ahorros con fines de bien social: tal vez a una familia que esté pasando por necesidad en su iglesia, o puede considerar donar a una empresa con causa social, inclusive patrocinar a un niño con una necesidad real.

El ahorro también involucra fe, ya que representa una buena administración, un adecuado manejo de lo que Dios ha provisto. Por otra parte, el acaparamiento elimina la fe en Dios e ignora lo que representa una mayordomía fiel.

Por lo tanto, ore y pida a Dios sabiduría para manejar la provisión que Él le ha dado. Y, asegúrese de que su ahorro tiene un propósito que refleje mayordomía bíblica para así evitar el acaparamiento.

Como dice Proverbios 21:20, sea prudente y no malgaste lo que Dios le ha dado.

Así que no se inquiete por el mañana, pero asegúrese de estar tomando decisiones sabias.

Comience a ahorrar. ¡Usted puede evitar solicitar préstamos!

Harvey Nowland es un escritor independiente que vive en Gainesville, Georgia. Copyright 2008 Harvey Nowland. Usado con permiso. All rights reserved. Traducido y adaptado por Guiselle Jiménez para Enfoque a la Familia.

 

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