Forjando Carácter y Cultura Financiera en nuestras Familias, parte II

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Nadie puede gastar su dinero indiscriminadamente sin sufrir las consecuencias. Ya que quienes despilfarran nunca tienen.

Por Javier Angulo y Jesús Rosales

Retomando el tema del carácter familiar con respecto a las finanzas, en el artículo anterior terminamos comentando sobre el estilo de vida de las familias que viven en la Isla de la fantasía, hoy continuaremos con las familias que viven en el desierto, y las familias que viven en un carnaval.

Familias que viven en el Desierto

Viven con escasez y limitaciones tangibles y cuantitativas. Pero lo poco que tienen lo aprovechan, a pesar de que viven, como popularmente se dice: “dinero ganado, dinero gastado”, lo pasan bien. Pasan frio en la noche y se sofocan de día. No llueve… cuesta caminar… pero no es imposible hacerlo.

El desierto les hace madurar. No pidieron nacer en el desierto pero ahí viven y hacen producir la tierra. Cuando brota el agua la disfrutan y la comparten. No se quejan del clima, lo aprovechan. No se quejan de la tierra la exploran, y la hacen producir. No hay nada que perder y mucho que ganar. Estas familias buscan ayuda, no se estacionan en el desierto, lo penetran, no le temen, lo desafían, lo enfrentan de maneras creativas.

Fundan negocios, son esforzados, están dispuestos a no desfallecer en el desierto. Estas personas son más cautas antes de endeudarse, y han aprendido a vivir modestamente, aunque a veces pueden caer en la tentación de enredarse financieramente para llenar un vacío material. Sin embargo, luchan por salir adelante y muchos lo logran.

Carácter: Fuerte y luchador. Aprenden a sacar provecho de todo.

Familias que viven en un Carnaval

Viven el hoy y creen que la felicidad es vivir para el cuerpo, y los placeres que tienen por delante. A veces con mucho dinero, a veces con menos dinero. Tienen el “hábito” de no tener “hábitos sanos”. No ahorran; no planean; siempre andan pensando: ¿mañana? no sabemos cómo le vamos a hacer, lo importante es vacilar, disfrutar el presente. Podría parecer que no toman nada en serio: “No te preocupes… tranquilo… si no quieres estudiar no importa…. Ahí verá cómo se la juga después”. Todo es temporal. Nadie puede gastar su dinero indiscriminadamente sin sufrir las consecuencias. Ya que quienes despilfarran nunca tienen.

Al final no es lo que realmente quieren y sufren en silencio, pues no encuentran como salir del carnaval por temor a lo que se pueden encontrar en su realidad como familia. Muchas veces tratan de tapar con dinero sus luchas familiares o tensiones emocionales. Jorge Yarce, escritor colombiano, dice que el mundo actual se mueve a partir de una matriz que él denomina Yo-Ya, Más-Menos, que significa que todo lo quiero para mí y yo soy el principal receptor, lo cual es una concepción individualista y egoísta. Pero además no sólo lo quiero para mí sino que lo quiero ya. Por lo que no planifico ni visiono, sino que vivo el momento y procuro un placer inmediato. Quiero más al menor esfuerzo posible. Estas son personas muy consumistas y gastan mucho pero pensando solamente en ellos mismos.

Carácter: hedonista, vivir el placer por el placer, los demás no están en su agenda.

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