¿Influye el Amor en el Dinero? Parte III.

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Por:  Javier Angulo Cardinale
Autor del Libro Lo Tuyo, Lo Mío y Lo Nuestro.

Llegamos a la parte final de esta serie de artículos pero vendrán más. Todos con la idea de ayudarte a mejorar tu relación de parejas y tus finanzas familiares.  Hemos visto 5 mitos o realidades en cuanto al amor y al dinero. Conlcuimos con estos mitos finales y una reflexión con desafío. Disfrútalo y compártelo.

Mito o realidad 6. ¿Será cierto que los hombres son más gastadores que las mujeres?

La respuesta es Mito. El ser impulsivo como vimos en el primer capítulo depende no solo de la personalidad sino de los estímulos pulicitarios y comerciales  a los que estén expuestos. Dado que los hombres suelen estar más involucrados en problemas financieros, existe esa percepción de ser más gastadores; sin embargo, esto se da por el hecho de que por razones históricas y de desigualdad de género, el hombre ha dominado el ámbito laboral, y por ende tiene más probabilidades de tener problemas financieros. Por otro lado, existe la percepción que las mujeres son más gastadoras que los hombres, esto por cuanto hay más tiendas, revistas, anuncios y productos para mujeres que para los hombres. Pero ambos pueden tener la personalidad de gastadores y deben prestar atención a las áreas débiles.

Un informe de la Universidad del Estado de Ohio en Columbia – USA – basado en datos recolectados a lo largo de 30 años por el Buró de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo, señala que mientras los hombres son más optimistas acerca de la cantidad de dinero con el que cuentan, mientras que las mujeres están más pendientes de las deudas.

Este estudio no es solo aplicable a los Estados Unidos, conversando con una Gerente General de un Banco Hipotecario para familias de clase media, ella me comentó diciendo: “Javier, es impresionante que a nuestra Institución suelen ser las mujeres quienes dan la cara ante peligros de deudas y de perder sus casas”.

Podemos afirmar que las mujeres son consumidoras más frecuentes, puesto que están más expuestas a la publicidad y variedad de productos, como por ejemplo, los zapatos; además suelen consumir más ropa, cosméticos y artículos de belleza. Incluso son quiene hacen las compras del Súper. Sin embargo, los caballeros aunque no son consumidores tan frecuentes como las damas, compran artículos más caros. Por ejemplo, televisores, autos más caros que los de sus esposas, motocicletas, herramientas, equipos deportivos, hobbies, equipos de sonido, artefactos electrónicos, entre  otros, cuyo precio normalmente es mayor que lo que usualmente consumen las mujeres. Sin embargo, esta tendencia ha ido variando, y conforme la mujer aumenta sus ingresos, y va mejorando su posicionamiento laboral y con mayor equidad de género con los hombres, se compra bolsos más caros o joyas más costosas, les gusta viajar, con el atenuante de que pueden verse más expuestas a las ofertas en las tiendas que frecuentan, ventas por catálogos o su aprecio por darle lo mejor a sus hijos.  

Preste atención!

Según los últimos estudios, la tendencia de hoy día a es que los hombres gastan más por internet que las mujeres…¡ojo con los jóvenes y niños! Como siempre hay sus excepciones, conozco mujeres que les fascina comprar por internet también. ¿Cuál es tu caso?

Sea cual sea el caso, deben conocerse bien para que uno de los dos actúe como “freno” del otro, y de esta manera no desbalancear sus finanzas o el nivel de endeudamiento. Es decir cuando uno desea acelerar los gastos el otro le dice, Alto!

Recuerdo esta madre joven,  esta esposa de un enfermero, con su hijo en brazos me dijo, que cada vez que su marido le decía emocionado que vió algo y que lo quería comprar, ella le hacía varias preguntas de control como: “¿Lo necesitas?, ¿Puedes esperar?”  indicándome que esa era su forma de frenarlo.

Mito o realidad 7. Los problemas financieros pueden afectar la intimidad de la pareja.

La respuesta es Realidad. Recordemos que para tener intimidad, ambos deben contar con un ambiente de tranquilidad, armonía, relajamiento, motivación, con ánimo, y sin distracciones emocionales.  Cuando estos ingredientes no están presentes, se altera la intimidad de la pareja. Uno de los errores más frecuentes de las parejas es no tomar espacios de tiempo específicos para hablar de los asuntos financieros familiares, y lo abordan en tiempos de comida, al pasear, al acostarse, lo cual se puede tornar en fastidioso para uno de los dos o para ambos.

De ahí la importancia de cuidar las finanzas para no tener repercusiones en la intimidad de la pareja.  Se pueden ver afectados, ya sea  alejándolos o acercándolos.

Alejándolos: Cuando un hombre o una mujer se encuentran deprimidos por sus finanzas, o tienen diálogos intensos como mi amigo Pablo de Conceptos Financieros Crown de Brasil suele llamarles, que en realidad sondiscusiones financieras, las cuales afectan directamente su predisposición para disfrutar de los espacios de intimidad.

Acercándolos: Hay excepciones, y aunque le suene extraño, es posible que la intimidad aumente en momentos de stress, como un medio de escape de la pareja y así olvidarse de sus problemas, de sus deudas, o que no les alcanza el dinero.

Otros optan por ocultar ciertos gastos o ahorros para evitar discusiones o críticas, y por ello le invito a abrir sus sentimientos a su pareja y si es del caso confesar como le afecta la intimidad, para que trabajen juntos o en terapia, un proceso que les ayude a alinear sus metas ya abordar y confrontar la situación.

Un caso extremo son las parejas en crisis financiera severa, que no tienen ni para costear sus gastos básicos, y que además por tratar de escapar de sus problemas, los llevan al plano de la intimidad, y consecuentemente a tener más hijos, de los que pueden mantener para darles una buena calidad de vida.

¿Qué se puede intentar?

Hay que tratar de no perder esos espacios de intimidad, pero teniendo en cuenta la prevención. Es importante además, que en los momentos de crisis fortalezcan su comunicación, se apoyen mutuamente, se abracen, tengan espacios para compartir, animarse como pareja y juntos pedir la bendición de Dios para salir de los problemas financieros y buscar ayuda profesional si es posible. 

Principio de sabiduría: Amar en todo tiempo!

En todo tiempo ama el amigo, para ayudar en la adversidad nació el hermano.” [1]

Es interesante como el sabio Salomón nos anima con este pensamiento “el amigo(a) de verdad ama en todo tiempo”.  Si esto se dice del amigo, cuánto más de una esposa o esposo. Dice que se debe amar en todo tiempo. Será por eso que el apóstol Pablo dijo a los Corintios que el amor es paciente, que el amor no es envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso, que no se comporta con rudeza, ni es egoísta, que no se enoja fácilmente, ni guarda rencor… todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.[2]

Podemos decir que en el matrimonio tendremos momentos donde nos veremos confrontados con estas palabras al tener que ser paciente con nuestro cónyuge y en las circunstancias, donde más bien todo lo disculpemos, todo lo creamos, todo lo esperemos, todo lo soportemos con paciencia, hasta ver nuestros sueños llegar a feliz término.

En otras palabras, cuando una pareja se une en matrimonio, y deciden formar una familia, ese pacto de estar ahí en las buenas y en las malas, en riqueza y el pobreza, debe ser una máxima a la cual debemos aspirar y luchar por la unidad familiar, sin que el dinero los separe o aleje.

Cuando nos casamos es como emprender un viaje en altamar, donde no solo debemos estar dispuestos a disfrutar de la tranquilidad y bello azul del océano, sino que debemos estar listos para “juntos” enfrentar cualquier tempestad, y aunque lleguemos a tener el agua hasta el cuello de deudas o de gastos, decidamos por el amor, y juntos luchar contra viento y marea para sacar avante la relación, sin dejar heridos en el camino.

Cuando Cynthia y yo emprendimos este viaje del matrimonio en 1990, los primeros siete años fueron bellos, y tranquilos, con un gran disfrute y finanzas sanas, luego pasamos otros cinco años de tormentas financieras que se trasladaron a las otras áreas de nuestro matrimonio, pero que con la ayuda de Dios, y recordando nuestro pacto matrimonial hemos salido adelante.  Parte de nuestra inspiración surge del poema que dice:

“Fuerte es el amor como la muerte… como llama divina es el fuego ardiente de nuestro amor…ni las muchas aguas pueden apagarlo, ni los ríos pueden extinguirlo, si alguien ofreciera todas sus riquezas a cambio del amor, solo conseguirá el desprecio”[3]

Debo reconocer que en los momentos financieros más oscuros de nuestro matrimonio, Cynthia fue mi soporte y una mujer valerosa y virtuosa y llena de carácter para enfrentar la adversidad, su fe, su amor y su ánimo influyeron poderosamente en que ambos puediéramos sacar el barco a flote y ahora disfrutar de muchas satisfacciones y metas alcanzadas.

En síntesis, el amor sí influye en el dinero, pues puede ayudar a tomar buenas decisiones y a enderezar el barco en momentos de crisis, por el contrario el dinero no debe influir en el amor, y aunque busquemos expresar el amor a través de lo material, no debe ser nuestra máxima motivación. La motivación en la pareja debe ser estar unidos y amar en todo tiempo. Y nunca dejarse arrastrar por nada que tenga que ver con lo financiero. No dejen apagar esa llama que un día se encendió, y que debe perdurar en el matrimonio, donde ambos harán lo imposible por juntos llevarlo a buen puerto.

DESAFÍO.

“Converse con su pareja sobre la confianza en sus finanzas, y tengan espacios para organizarse juntos, planear juntos y luchar juntos para salir adelante, y si algo les está afectando pidan ayuda a Dios y a quien les pueda asesorar como pareja.”

 Ejercicio de autoevaluación:

¿Cuál mito me ha desafiado?

¿Y que realidad debo enfrentar?


[1] Proverbios 17:17

[2] I Corintios 13:4-7

[3] Cantar de los cantares 8:6-7

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