Cómo las deudas afectan el matrimonio, parte II

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Lo único peor que invertir en cosas que se deprecian es pagar intereses por dinero invertido en cosas que se deprecian.Blaine Harris

Por Javier Angulo Cardinale

No todas las deudas son creadas iguales ni cada tipo de préstamo es peligroso para su bienestar. Existe un mundo de diferencia entre la hipoteca de una casa y el balance rotativo de la tarjeta de crédito. Ambos son cuentas pasivas por los cuales el prestatario es legalmente responsable. Al primero lo llamo préstamo inteligente, el segundo es una deuda tonta.

Aquellos que viven libres de deudas y mantienen sus vidas a prueba de ellas preferirían clavar palillos de dientes bajo sus uñas antes de vivir en las garras de las deudas tontas. Si acaso, ellos participan sólo en préstamos inteligentes.

Préstamo Inteligente

Préstamo inteligente significa que hay algún nivel de seguridad y que el riesgo es limitado tanto para el prestamista como para el prestatario de la transacción. Así es como el préstamo inteligente debe ser:

1. El prestatario tiene una válvula de seguridad: una alternativa responsable legal y moralmente para salir de la obligación.

2. La deuda es segura: El prestamista guarda algo que sea al menos tan valioso como la cantidad del préstamo, algo conocido como garantía. Piensa que esto es como un depósito de garantía para el prestamista.

3. El préstamo es para algo que tiene una expectativa de vida razonable: de más de tres años al contrario de algo que se irá por el drenaje antes de que llegue la factura.

4. El préstamo es para algo que va a incrementar en valor: a diferencia de gastar dinero en un par de entradas para el cine y una cena en un restaurante lujoso o un nuevo atuendo genial, este desaparece inmediatamente se gasta.

5. La tasa de interés es razonable. El mejor ejemplo de un préstamo inteligente es un préstamo de bienes raíces o la hipoteca de la casa. Veamos cómo están a la altura de cada característica del préstamo inteligente:

  1. ¿Existe alguna válvula de seguridad o alguna ruta de escape? Sí, existe una manera de escapar tanto para el prestamista como para el prestatario. Si tú, el prestatario, te das cuenta de que sencillamente no puedes cubrir esos pagos tan altos o te quieres salir por cualquier otra razón, puedes vender la casa y pagarle al prestamista con lo recaudado de la venta. Debido a que la deuda se convierte en un activo para el prestamista, puede vender la posesión.
  2. ¿Está la deuda garantizada? Sí. Con una hipoteca, la propiedad es la garantía – la seguridad del prestamista. El prestamista hace un embargo preventivo legal sobre la propiedad hasta que se pague por completo la hipoteca y eso le da una posición legal en la transacción. Si tú como prestatario no mantienes tu parte del trato como acordaste, el prestamista puede tomar la propiedad como pago por el préstamo pendiente.
  3. ¿Tiene la compra una expectativa de vida razonable de más de tres años? Sí, por supuesto. Esto es cierto no sólo para la edificación en sí, sino también para el terreno donde está ubicada la vivienda. Comprar una casa es una inversión a largo plazo.
  4. ¿Incrementará el valor a través del tiempo? Sí. El inmueble siempre se considera un activo en aumento inclusive cuando valores específicos pueden disminuir durante los ciclos económicos. Como regla general, los bienes raíces siempre ganan valor con el tiempo.
  5. ¿La tasa de interés es relativamente razonable? Sí, en casi todas las situaciones. Las tasas hipotecarias son más bajas que otros tipos de préstamos de consumo, usualmente por dos tercios.

Tomado de Debt-Proof Living: The Complete Guide to Living Financially Free, publicado por el editorial Broadman & Holman. Derechos de autor © 1999, Mary Hunt. Todos los derechos reservados. Derechos de autor asegurados en todo el mundo. Se usa con el permiso correspondiente.

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